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Cinco ultraderechistas, detenidos en Madrid tras enfrentamientos con la fuerza pública

Varios cientos de personas de ideología ultraderechista -no negaban a 2.000- intentaron manifestarse ayer en la plaza de Oriente de Madrid para conmemorar el octavo aniversario de la muerte del general Franco. La policía, que tenía acordonada la zona, puesto que la concentración era ilegal, no dejó acercarse a los manifestantes, muchos de los cuales portaban banderas nacionales con el escudo anterior a la Constitución y retratos de Franco y José Antonio. Se produjeron leves enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, a cuyos miembros isultaron y arrojaron piedras, y con representantes de los medios informativos. Tras aproximadamente dos horas de protesta se disolvieron. Cinco personas fueron detenidas.

El Gobierno Civil había tomado precauciones para evitar disturbios, y desde primera hora de la mañana de ayer se observaban dotaciones policiales frente a los edificios de organismos oficiales, así como en el barrio de Salamanca, el bloque de calles de Madrid que los ultraderechistas han bautizado en repetidas ocasiones como zona nacional, y en los alrededores de la plaza de Oriente, centro de concentración de años anteriores.En el barrio de Salamanca, concretamente en la calle de Goya, había algunos tenderetes donde se vendían llaveros, postales y libros en recuerdo de Franco y del fundador de la Falange, José Antonio Primo de Rivera. No se produjo ningún incidente en esta zona.

Quienes querían conmemorar el aniversario del fallecimiento del general Franco, algunos de ellos desplazados a Madrid desde diversas provincias españolas, concentraron sus esfuerzos en intentar llegar a la plaza de Oriente, a pesar de que el acto no contaba con la correspondiente autorización oficial. Poco después del mediodía se cortaron al tráfico los accesos al Palacio Real y la calle de Bailén, lo que, unido a la incesante lluvia caída ayer en Madrid, provocó algunos atascos de tráfico. Los manifestantes intentaron llegar a la plaza repartidos en varios bloques.

La policía impidió que pasaran ya en esos puntos, por lo que se produjeron algunos altercados. Insultaron a las fuerzas de seguridad a los gritos de "¡Que se vayan!", "Traidores", "Se va a acabar, se va a acabar la policía liberal" y "Fuera policía, que venga la Guardia Civil". Antes de ser disueltos, increparon a algunos periodistas, a quienes tiraron monedas y llamaron "mentirosos, cerdos y asesinos"; aplaudieron a algunas ventanas que lucían banderas nacionales; entonaron el Cara al Sol y dieron gritos de "Viva Franco", "Tejero, aguanta, que España se levanta" y otros en contra del Gobierno y la democracia.

Honras en el Valle

A primera hora de la mañana se oficiaron las honras fúnebres en el Valle de los Caídos, a propuesta de Falange Española y de las JONS; un rosario por el alma de José Antonio Primo de Rivera, organizado por la Hermandad Nacional de la Vieja Guardia, y una misa en la sede de la revista Fuerza Nueva, a la que asistió Blas Piñar.

El diario El Alcázar, órgano de la Confederación Nacional de Combatientes, dedicó su portada de ayer al aniversario, con un editorial de su director, Antonio Izquierdo, en el que, entre otras cosas, decía: "Viví en una España que pasó, en términos generales, del botijo al frigorífico, de las alpargatas al automóvil, de las pugnas políticas a la convivencia pacífica, del bandidaje a la más rigurosa paz, de la zozobra a la libertad". En sus páginas interiores, el ex ministro José Utrera Molina lanzaba un extenso Mensaje a la plaza de Oriente, escrito como si hubiera sido pronunciado en la misma plaza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de noviembre de 1983

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