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Libro infantil y obras de consulta, sectores fuertes de la edición española en Francfort

Ayer viernes fue el día más importante de los cinco que dura la Feria de Francfort, un certamen en el que los editores de todo el mundo se dedican más a discutir proyectos e ideas que a vender o comprar derechos de edición sobre títulos concretos, a pesar de que la competencia por determinados títulos se convierta en la comidilla de la muestra. En este contexto, los editores españoles tratan de expandir sus contactos en sectores especialmente propicios como los del libro infantil y juvenil y las obras de consulta.

En este contexto, las actividades de los editores españoles reflejan las fortalezas y debilidades del mundo editorial en España. Los sectores en los que España es especialmente activa y más vendedora/exportadora que compradora/exportadora son los de libros infantiles y juveniles y las obras de consulta (enciclopedias). En materia de libros infantiles España vende derechos a muchos países de Europa, a Japón, Latinoamérica y otros países como Israel, estado con el que, pese a no existir relaciones diplomáticas, se contratan importantes proyectos. Los editores españoles de libros juveniles también compran derechos a Italia, Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos y Japón. En el terreno de las enciclopedias la posición española es también muy sólida, y en algún campo los editores de nuestro país ocupan el primer lugar mundial.Un aspecto muy importante en el que la Feria de Francfort ha cambiado para los editores españoles es el de los contactos con América Latina. "Lationamérica ya no es un tema de Francfort; desde que existe en España el certamen Liber, la mayor parte de los editores latinoamericanos que quieren contactar con sus colegas españoles lo hacen allí. En este aspecto, Liber está comenzando a desplazar a Francfort en lo que se refiere al vital contacto entre España y Latinoamérica", afirma un editor.

Títulos contratados

A pesar de que la Feria de Francfort se ha convertido más en un foro de ideas y negociación de proyectos que de venta de derechos literarios en sí, los editores continuan amarrando contratos editoriales en esta ciudad. Los participantes españoles en la Feria son, en general, bastante reacios a informar de sus transacciones, pero, por ejemplo, ayer se supo que Editorial Planeta había vencido a Bruguera en la pugna por adquirir los derechos de Tough guys dont dance, la última obra de Norman Mailer.Bruguera, por su parte, cerró el trato para la adquisición de la anterior obra del mismo escritor, Ancient evenings, cuya edición norteamericana apareció hace pocos meses y cuya versión alemana se presentó al comenzar la Feria de Francfort. Plaza y Janés ha adquirido los derechos de la última obra de Frederick Forsyth, The fourth protocol y del último libro del economista norteamericano John Kenneth Galbraith. Tusquets Editores está desplegando una considerable actividad para ampliar con nuevas obras extranjeras sus colecciones Metatemas y Andanzas.

Ayer, la Feria de Francfort recibió la visita de varias personalidades españolas. Por la mañana, recorrió las instalaciones de la Feria el alcalde de Barcelona, Pasqual Maragall, que llegaba de Colonia -donde había concertado varios convenios de cooperación con el municipio de aquella ciudad- y se dirigía a Karlsruhe, donde se celebran unas jornadas catalanas.

A primera hora de la tarde llegó a Francfort el ministro de Cultura Javier Solana, que ayer por la tarde sostuvo una mesa redonda sobre el tema España y la cultura, hoy, en la que tomaron también parte el ministro de Ciencia y Cultura del estado federal alemán de Baden Würtemberg, Helmut Engler, el ex ministro federal de Ciencia y Tecnología Hans Manhöfer y los escritores Walter Boehlich, Juan Goytisolo, Fernando Savater y Jorge Semprún. Actuó de moderador el periodista alemán Walter Haubrich, corresponsal en España del diario Frankfurter Allgmeine Zeitung.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de octubre de 1983