André Glucksmann, ¿ignorante o engañoso?
André Glucksmann nos dio en EL PAIS del domingo 8 de mayo una serie de consejos sobre cómo entender la cuestión de los euromisiles y los SS-20 soviéticos en su artículo Los misiles que apuntan hacia nuestras cabezas. El problema es que este nuevo filósofo intenta engañarnos o es un absoluto ignorante sobre la cuestión.Centra sus tesis en los misiles soviéticos SS-20 de alcance medio, pero deja de lado datos fundamentales. No menciona que los SS-20 son una versión mejorada de los SS-4 y SS-5. Un organismo tan neutral como el Instituto Internacional de Investigaciones sobre la Paz de Estocolmo (SIRPI) considera que su instalación no cambia de forma esencial la amenaza que suponían las armas anteriores durante los últimos 20 años. Pero Washington, la OTAN y ahora Glucksmann, y cada vez más gobernantes de Europa occidental, están redescubriendo esta amenaza para justificar la instalación de los misiles Cruise y Pershing II en este año, misiles, por otra parte, que hace también 20 años que se estaban experimentando. Por fin, en 1979 Estados Unidos encontró una utilización para ellos: instalarlos en Europa y que desde aquí apunten hacia la URSS. 0 sea, que siendo armas tácticas cumplan funciones estratégicas, como si fuesen misiles intercontinentales. ( ... )
Pero hay más: estudios rigurosos demuestran que la OTAN y Estados Unidos tienen el suficiente arsenal para disuadir a la URSS de cualquier aventura militar en Europa occidental. Si cuando se habla de los SS-20 y la supuesta inferioridad de Occidente se contabilizaran los submarinos Polaris y los Poseidón, ambos con capacidad para dar un primer golpe en una guerra nuclear, la opinión de muchos cambiaría, Asimismo, Glucksmann pasa por alto la fuerza nuclear francesa y la británica, que Washington, París y Londres se niegan a contabilizar en las negociaciones como si fuesen independientes de la OTAN.
Glucksmann utiliza datos parciales, y además intenta desprestigiar al movimiento por la paz en Europa, haciendo una descripción caricaturesca del mismo. Pero no dice quizá lo fundamental: en 1979 Estados Unidos tenía 20 veces más capacidad que la suficiente para acabar con la URSS, y este país, 10 veces más que el mínimo como para borrar a Estados Unidos del planeta.( ... ) /


























































