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Trámites diplomáticos retrasan la muestra de Matisse organizada por los municipios de Barcelona y Valencia

Una muestra del pintor expresionista Henri Matisse, cuya realización había sido anunciada por los ayuntamientos de Valencia y Barcelona para el mes de abril, ha debido ser pospuesta hasta septiembre por la lentitud de los trámites burocráticos registrados en la embajada de España en la URSS. La exposición recogerá 50 obras del pintor francés correspondientes a su época de influencia mediterránea y supone la presencia, por primera vez en Europa, de algunos cuadros propiedad de museos soviéticos.

El retraso surge de la lentitud con que la embajada española remitió a los organismos de Moscú el expediente reclamado por éstos a los promotores de la exposición sobre características de las salas y del intercambio cultural que supone esta iniciativa municipal. Según explica el concejal de Archivos, Bibliotecas, Museos y Monumentos del Ayuntamiento de Valencia, el comunista Alberto García Esteve, "alguien tendrá que responder de la retención de la documentación 20 días en la embajada española en Moscú. Ya íbamos apretados de tiempo y esta incidencia ha obligado a su retraso".Los ayuntamientos de Valencia y Barcelona han firmado un convenio de colaboración cultural para traer la obra de Matisse, y también del pintor chileno Matta, a sus respectivas ciudades. La iniciativa del proyecto no convenció inicialmente a la URSS, pero el ofrecimiento a cambio de una exposición de tablas góticas valencianas y catalanas modificó su postura y se llegó a un acuerdo. Las características de la muestra han sido determinadas por María Lluísa Borrás y Amparo Bixquert, directora de la sala de exposiciones del Ayuntamiento de Valencia. El convenio concede a Valencia la prioridad para inaugurar las dos exposiciones antes que Barcelona. En una fase avanzada del proyecto, el Ministerio de Cultura se sumó a la iniciativa.

La exposición de Matisse está valorada en 5.000 millones de pesetas. Los cuadros han sido cedidos por museos de la URSS, Estados Unidos y Francia, que poseen obra correspondiente al período del pintor comprendido entre 1905 y 1917, en el que Matisse mostró más claramente influencias de la cultura y medio natural mediterráneos. Maestro del expresionismo francés, Matisse marcó una alternativa estética diferente al aceptado impresionismo de la época.

Por tratarse de un intercambio cultural, los respectivos ministerios de Cultura de cada país se hacen cargo de los seguros de las obras, hecho que ha reducido el presupuesto inicial de la exposición. Según informa García Esteve, queda establecido en siete millones, a repartir entre los ayuntamientos y el ministerio.

La ausencia de la exposición, prevista para abril, ha sido cubierta con la obra del chileno Matta, cuya exposición la inaugura él personalmente, junto con su amigo el poeta Rafael Alberti, el 20 de abril, en Valencia. Posteriormente, la muestra se presentará en la Ciudad Condal. Superrealista y artista de lo mágico y el azar, Matta sigue la influencia de Marcel Duchamp, de quien escribió un espléndido libro.

Según el historiador de arte y ex alcalde de Roma Giulio Carlo Argan, "los planos y el trato fragmentario del espacio característico de la obra de Matta se inspiran fundamentalmente en las obras de Duchamp". Su pintura es una premonición de la era nuclear y de la conquista del espacio, y transforma los signos "en pequeños seres monstruosos, mitad hombre y mitad máquina", que llevan al lienzo la crítica de la irracionalidad de la tecnología moderna. Su adscripción al superrealismo se produjo en 1935, cuando tenía 35 años, coincidiendo con su huida voluntaria de Chile. Al volver a América trabajó con Duchamp, Miró y Gorki.

Su incorporación al grupo surrealista surgió a través de la amistad con Lorca y Dalí. La exposición más reciente que ha realizado en Europa se refiere a cuadros de gran formato inspirados en La tempestad, de William Shakespeare, expuestos en el Riverside Studio, de Londres.

Por otro lado, la sala de exposiciones municipal suma, a las dos muestras reseñadas de Matisse y Matta, el proyecto de presentar en la Lonja de la ciudad, espléndido edificio gótico donde se dio a conocer el proyecto Bofill para transformar el viejo río Turia en zona verde, una muestra retrospectiva del disuelto Equipo Crónica. Su inauguración se produciría entre octubre y noviembre de 1983, aunque ello dependerá de la continuidad del actual equipo municipal tras las elecciones de mayo. La retrospectiva incluirá la obra inacabada del desaparecido Rafael Solbes y la de Manolo Valdés. Al dar cuenta del programa futuro de la sala, el concejal García Esteve, que no concurre a las elecciones del 8 de mayo para el Ayuntamiento de Valencia, si bien se presenta al parlamento regional en la lista de su partido, denunció los problemas de competencia surgidos a raíz de la muestra de Genovés, que se expuso en el Centro Cultural de la Villa de Madrid, por la coincidencia del ayuntamiento, diputación y Consejería de Cultura para traerla a Valencia. Según García Esteve, las dos últimas instituciones recomendaron al pintor que no interviniera el Ayuntamiento, "lo que me huele a electoralismo desde el principio hasta el final", por lo que la sala municipal, que tenía programada su inauguración para el pasado 22 de marzo, optó por prescindir de la muestra y colocar en su lugar el fondo de grabados del Ayuntamiento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de abril de 1983