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PRENSA

Reflexión sobre las relaciones entre información y poder en las Jornadas sobre Libertad de Expresión

Las primeras Jornadas sobre Libertad de Expresión e Información, que se iniciaron el jueves en Valencia, organizadas por la Unión de Periodistas del País Valenciano, comenzaron con una reflexión, desde distintos puntos de Vista, sobre las relaciones entre los periodistas y el poder político. El alcalde de Valencia, Ricard Pérez Casado, presidente de honor de las jornadas, se mostró abiertamente contrario al dirigismo en la información.

El director de Le Monde Diplomatique, Claude Julien habló de la necesidad que tienen los informadores de ser "irrespetuosos" con el poder establecido. Iñaki Gabilondo, director de Radiotelevisión 16 dijo que el litigio entre los periodistas y el poder refleja el que mantiene la sociedad con los gobernantes.Las jornadas se clausurarán hoy con una cena en el curso de la cual se hará entrega al capitán de Caballería José Luis Pitarch y al periodista Eduardo de Guzmán de los premios a la libertad de expresión correspondientes a 1982 que les han sido concedidos por la Unión de Periodistas del País Valenciano.

Pérez Casado, que pertenece al PSOE, indicó con referencia al Gobierno que deben formar los socialistas: "Podríamos incurrir en la tentación de dirigir la información; es un consejo que yo no daría a nadie. Confío en que las personas e instituciones que están por el cambio no incurrirán en pasados errores; cuando durante tanto tiempo hemos luchado por una información veraz, libre y de opinión, nunca podremos volvernos atrás". "En este momento de cambio en nuetros país", dijo, "ninguna conveniencia de ningún tipo debe recortar la libertad de Prensa, salvo la que reclaman los enemigos de la libertad. Sólo una sociedad libre puede tener una información libre y sólo una información libre es compatible con la democracia y la libertad".

Por su parte, Claude Julien analizó la situación en el mundo actual de las relaciones entre los países occidentales industrializados y el Tercer Mundo. Criticó las corrientes que, tanto desde la derecha como desde lo expresado por antiguos militantes de la extrema izquierda, muestran una cierta aversión por los países subdesarrollados y dijo, con referencia a las dictaduras establecidas en muchas de estas naciones, que "no habrían existido de no haber sido mantenidas por los países occidentales que se reclaman de la libertad".

Relacionó este orden económico mundial, que calificó de "desorden establecido", con un orden informativo caracterizado por un flujo de noticias en dirección Norte-Sur que no es correspondido por otro similar en sentido contrario. Frente a esta situación, dijo que la difícil misión que tienen los periodistas del Tercer Mundo es intentar compensar esta desigualdad incrementando el flujo informativo desde el Sur hacia el Norte. En cuanto a los periodistas de los países occidentales, en los que el poder establecido colabora a mantener esta desigual situación, tienen el deber ético de ser "irrespetusos" con el poder e informar de lo que este poder desea ocultar.

Iñaki Gabilondo dijo que lo que identifica a los periodistas honrados y los partidos políticos progresistas es que ambos trabajan a favor de la soberanía popular y de la consolidación de la democracia, a diferencia de los partidos conservadores, que apoyan a los poderes tradicionales. En este marco, señaló que se libra actualmente una batalla a escala mundial entre una tendencia a la homogeneización de la vida en todos sus aspectos y la resistencia contra este fenómeno.

Gabilondo planteó una serie de reflexiones sobre esta situación, entre otras la posible falsedad de que los ciudadanos se encuentran indefensos ante la radio o la televisión, ya que, tanto las victorias socialistas en Francia o en España, como el resultado del referéndum autonómico de Andalucía, parecen desmentirlo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de noviembre de 1982