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Don Juan de Borbón entregó el Premio Europa Nostra a la Fundación Santillana por su defensa del patrimonio

Don Juan de Borbón hizo entrega, en la mañana de ayer, a la Fundación Santillana, representada por su presidente, Jesús de Polanco, el premio concedido por la Asociación Europa Nostra, por la obra de restauración realizada en la Torre de Don Borja, sede de la Fundación. Al acto asistieron también representantes de Hispania Nostra, por cuya iniciativa fue otorgado, el premio.

En el patio de la Torre de Don Borja y presidido por Don Juan de Borbón se celebró, a las diez y media de la mañana de ayer, el acto de entrega del diploma de honor concedido en 1981 por Europa Nostra a la Fundación Santillana, en reconocimiento del trabajo de restauración realizado en la casona que tiene como sede. El premio fue entregado por el pádre del Rey a Jesús de Polanco, quien agradeció a éste y a la Federación Internacional de Asociaciones para la Defensa del Patrimonio Cultural de Europa (Europa Nostra) la concesión del galardón.

Nobles edificios

"Al restaurar estos nobles edificios para la sede principal de esta fundación, historia entrañable y símbolo de Santillana del Mar", dijo Jesús de Polanco, "nos movió efectivamente el deseo de contribuir, aunque sea modestamente, a la defensa del patrimonio cultural. Al hacerlo cón la ayuda de hombres tan calificados como responsablemente dedicados a este quehacer, creímos que es ésta también una manera de hacer obra cultural, que subraya y enaltece con cariño y gran respeto el pasado, sin dejar, por ello de hacer patente también el sello de lo cultural, propio de nuestro tiempo".El contraste de lo moderno y lo actual en la construcción de las partes menos nobles de las casonas, unido al respeto escrupuloso de la arquitectura original son, a juicio del presidente de la Fundación Santillana, el enlace buscado entre pasado y presente, plataforma "a las inquietudes culturales y educativas de cara al futuro de esta región y por ende de España, incluída su dimión iberoamericana". Jesús de Polanco, tras agradecer el trabajo realizado por los encargados de la restauración, se dirigió a Don Juan de Borbón expresándole su voluntad de "poner al servicio de todos" la iniciativa cultural de la Fundación en "esta gran singladura que representa el reinado de Su Majestad, el Rey Don Juan Carlos de Borbón, garante del futuro de España".

Previamente, Luis María Huete, miembro de Hispania Nostra, se había referido a la defensa contra la especulación y la destrucción de monumentos que esta asociación viene realizando desde su creación en 1976, destacando la importancia del acto que se celebraba, rodeados por la monumentalidad de una villa tan maravillosamente conservada como es la de Santillana del Mar".

En representación del comité ejecutivo de Europa Nostra intervino Carmen de Salas; para quien en la decisión tomada por el jurado que concedió el diploma de honor a la Fundación Santillana el pasado año, pesó no sólo el que la restauración cumpliera con todas las normas de respeto a su arquitectura original, sino también la función cultural que se había dado a éstas. Carmen de Salas terminó llamando la atención de particulares, organismos privados e instituciones oficiales sobre el ejemplo dado por la Fundación Santillana, para que "comprendan que la restauración de monumentos históricos-artísticos es, también, difusión de Cultura".

La reconstrucción de la Torre de Don Borja fue encargada a los arquitectos cántabros Luis Castillo Bernal y Eduardo Fernández-Abascal, que contaron con la colaboración del aparejador Vicente Sárnano y el maestro de obras, Joaquín Díaz. La restauración se realizó siguiendo el criterio de devolver a las construcciones su primitiva dureza arquitectónica y utilizando, para el acondicionamiento interior, muebles y objetos de arte procedentes de sus últimos propietarios. La actual sede de la Fundación Santillana fue adquirida durante el reinado de Alfonso XIII por la familia Güell y ofrecida como residencia veraniega a la infanta Doña Paz de Borbón, hija de Isabel II y princesa de Baviéra por su matrimonio, de quien la heredaron su nieta, la infanta Doña Mercedes de Baviera y de Borbón, princesa de Bagration, y los descendientes de ésta.

Una casa del siglo XV

El profesor Lafuente Ferrari, en su obra El libro de Santillana describe así la Torre de Don Borja: "Es, propiamente, una casa-torre, probablemente obra del siglo XV. El gran arco apuntado, con dobladura, da paso a un soportal; encima, dos pisos con huecos en arco rebajado, de época muy anterior a la edificación, y remate de antepecho con merlones embrionarios y gárgolas en cañón. La casa fue ampliada", sigue explicando el profesor estudioso de Santillana del Mar, "dentro del siglo XV por la parte trasera y, en este añadido, se edificó en el siglo XVI, un patio curioso por ser uno de los pocos que existen en la arquitectura montañesa, según Ortiz de la Torre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de mayo de 1982