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Los teatros de la Diputación de Valencia tendrán como director a Rodolf Sirera

Las salas Principal y Escalante, bajo un mando único

Los teatros de la Diputación de Valencia abordan la nueva temporada con cambios organizativos, al unificar en una sola persona la dirección del teatro Principal y sala Escalante. El nuevo director estará asesorado por un equipo reducido de colaboradores, ocupados en la promoción de la programación y su rentabilidad económica.

El autor teatral Rodolf Sirera ha sido confirmado por la diputación para desempeñar esta función que ya ejerció en la temporada del pasado año junto con Armando Moreno, ambos al frente del primer coliseo de la ciudad, mientras la sala Escalante estuvo dirigida por Joan Vicente Cubedo.El equipo directivo, cuyos componentes serán dados a conocer próximamente, estará integrado por un economista, un publicista, un responsable de animación y relación con los medios informativos y, por último, un adjunto de dirección. A su vez, cada una de ambas salas dispondrá de un jefe de servicio encargado de la vigilancia diaria de la programación.

Los Teatros de la Diputación, denominación acuñada el pasado año como productora de espectáculos, se transforma así en una infraestructura permanente de programación. El Principal y la Escalante suponen los ámbitos más activos de la cartelera cultural de cada semana de la ciudad. Otras salas -Valencia Cinema, reelentada por Studio, y el Micalet- mantienen una programación más reducida por tratarse de empresas privadas que disponen de menor presupuesto.

En el marco de esta renovación, el teatro Principal acentuará su característica de primer escenario de Valencia, donde sólo tendrán acceso espectáculos de calidad y encuentros internacionales, como los de jazz y danza que se han programado para estos días. Anteriormente actuó el mismo Marcel Marceau, que marcó en gran medida el tono exigente del cartel previsto para este año. Más adelante se presentarán las recientes comedias de Antonio Buero Vallejo y Gala.

Por su parte, la sala Esclante, que ocupa un tradicional escenario en el centro histórico de la ciudad, pretende configurarse como centro del teatro experimental, aunque manteniendo en todo momento cotas de calidad. En esta sala se programarán montajes de pocos actores, del estilo de El beso de la mujer araña, basada en la obra de Manuel Puig, con José Martín y Juan Diego, que se estrenó la última temporada, y de El cruce del Niágara, del peruano Alonso Alegría, en versión catalana de Josep Lluis Sirera, representada con buena acogida las últimas semanas. Entre las previsiones de programación de esta sala se encuentra el Teatro Negro de Praga, y una reedición de éxito de Manuel Puig.

Triunfo del teatro pánico

De la programación emprendida por ambos teatros en la temporada última, Le grand magic circus, de Jerome Savary, fue el espectáculo que alcanzó mayores cotas de público. Luego, en esta clasificación de taquilla se encuentran Petra Regalada, de Antonio Gala; Yo me bajo en la próxima, ¿y usted?, de Adolfo Marsillach, y Cinco horas con Mario, de Miguel Delibes.El informe señala que en la temporada 1980-1981 el apartado teatro ha sido absolutamente mayoritario en la programación del teatro Principal, primer coliseo de la ciudad. Este ha significado el 88% de la programación, casi el 90% de los ingresos de taquilla, y una cifra similar, el total de espectadores.

También el teatro fue el apartado más importante de la sala Escalante, recinto donde la Diputación ejerce una alternativa cultural abierta a la renovación permanente y a espectáculos vivos. La compañía de Lindsay Kemp y el Teatro Negro de Praga se sitúan a la cabeza de la clasificación por taquilla, mientras que la cantante mallorquina María del Mar Bonet resultó la más aplaudida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de noviembre de 1981