Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La dimisión de Fernández Ordóñez obliga a Calvo Sotelo a un reajuste imprevisto de su Gobierno

La súbita dimisión de Francisco Fernández Ordóñez como ministro de Justicia, a través de una carta enviada ayer al presidente del Gobierno, ha obligado a Leopoldo Calvo Sotelo a reajustar inesperadamente su Gabinete, pese a haber anunciado anteayer mismo que no pensaba remodelarlo. El hasta ahora ministro de la Presidencia, Pío Cabanillas, sustituye a Fernández Ordóñez en la cartera de Justicia, mientras que Matías Rodríguez Inciarte, actual secretario de Estado adjunto al presidente, es nombrado ministro de la Presidencia. El Boletín Oficial del Estado publica hoy el nombramiento de los nuevos ministros, así como el cese, «a petición propia» de Fernández Ordóñez como titular de la cartera de Justicia.

«Necesito recuperar mi propia identidad y tomar una cierta distancia moral sobre los acontecimientos de estos momentos», es una de las frases claves contenida en la carta de dimisión que el hasta ayer ministro de Justicia remitió al presidente del Gobierno. La carta recoge también, como otra de las razones para dimitir, la «imposibilidad de llevar adelante las reformas tal como yo las había pensa do». En el resto de la carta, el ex ministro analizaba la situación política del país y la orientación que estaba tomando el actual Gabinete. Destaca también su queja por la derechización del partido evidenciada por la ausencia de una postura firme por parte de Calvo Sotelo frente a la Plataforma Moderada de UCD.Fernández Ordóñez envió su carta al palacio de la Moncloa a primera hora de la mañana de ayer, a través de un motorista oficial, con acuse de recibo. Media hora después el ministro recibió una llamada telefónica del presidente en la que éste le comunicó que no le aceptaba la dimisión y le pidió que meditara su decisión. Ante la respuesta de Fernández Ordóñez de que su actitud estaba muy pensada y que su dimisión era irreversible, Calvo Sotelo le propuso que guardara silencio sobre su decisión durante siete días, y que le dejara a él anunciar el momento de su salida del Gobierno.

No obstante, a primera hora de la tarde de ayer se recibió en el Ministerio de Justicia una llamada de un diario de Barcelona que intentaba confirmar el cese del titular citando como fuente «medios cercanos a Presidencia del Gobierno». La agencia Europa Press, a las ocho de la noche, dio una primera noticia sobre las intenciones de Fernández Ordóñez, citando «fuentes próximas al Ministerio de Justicia». EL, PAÍS intentó confirmar esta información, sin que ninguna de las dos partes lo admitiera ni lo desmintiera.

La rápida solución elegida por Calvo Sotelo al problema planteado por la salida del Gobierno de Fernández Ordóñez -los nombramientos de los nuevos ministros aparecen publicados en el Boletín Oficial del Estado de hoy ha sido interpretada en círculos políticos consultados por EL PAÍS como «una operación de urgencia que había que rematar en el acto». Calvo Sotelo estuvo reunido toda la tarde y parte de la noche con sus más directos colaboradores, entre ellos, Pío Cabanillas, y a las 0.30 horas, la Secretaría de Estado para la Información anunció el nombramiento de Pío Cabanillas como sustituto de Fernández Ordóñez y el de Rodríguez Inciarte para ocupar la cartera de Presidencia dejada vacante por Cabanillas.

El desenlace de la crisis ha pospuesto una más amplia remodelación que podría tener pensada el presidente, pese a haberlo desmentido anteayer, a su regreso del crucero por el mar Egeo. Esto ha hecho pensar en círculos políticos que el presidente ha preferido «cerrar en el acto la crisis abierta por la dimisión de Fernández Ordóñez, en lugar de plantear su salida junto a la de algunos ministros molestos o quemados».

Círculos próximos a Fernández Ordóñez han valorado la salida en solitario y a petición propia del ministro de Justicia como «un verdadero lujo de torero caro». El dimisionario tiene el propósito de volver a dedicarse a su bufete profesional durante unos meses y seguir con sus tareas como diputado.

En la mañana de hoy, Fernández Ordóñez acudirá a despedirse al Ministerio, y ha suspendido la visita oficial que tenía prevista a los cuatro juzgados de familia que se inauguran hoy en Madrid. Según ha podido saber EL PAÍS, abandonarán también sus cargos en el Ministerio de Justicia el secretario general técnico, Enrique Linde: el secretario técnico de Relaciones con la Administración de la Justicia. Javier Moscoso, el jefe del gabinete técnico. José Cavero, y, muy probablemente, el director general de Instituciones Penitenciarias, Enrique Galavís.

Los nuevos ministros jurarán sus cargos a mediodía de hoyen el palacio de la Zarzuela. El Rey, que se encuentra en Palma de Mallorca disfrutando sus vacaciones estivales, regresará a Madrid para presidir el acto a primera hora de hoy, y a continuación es muy posible que se celebre la toma de posesión. Los nuevos ministros asistirán al Consejo de Ministros que se celebrará el próximo viernes si no se convoca una reunión del Gabinete con anterioridad. La dimisión del ministro de Justicia, autor de las dos leyes más modernizadoras de UCD. causó sorpresa y cierta incredulidad en medios políticos de Madrid. Fernández Ordóñez mantuvo en riguroso secreto el envío de su carta personal al presidente del Gobierno, y después del anuncio oficial, este perriódico no pudo confirmarla por el propio interesado.

Pasa a

página 11

Calvo Sotelo tenía la intención de cambiar el Gobierno una vez superados los grandes debates de este otoño

Viene de primera página

La noticia sobre la posible dimisión de Fernández Ordóñez fue extendiéndose a lo largo de la tarde de ayer, sin que en medios gubernamentales causara extrañeza, ya que el ministro había expresado en los últimos días su descontento por la poca viabilidad que tenían sus propuestas dentro del Gobierno. Los dos temas más candentes con que se enfrenta el Ejecutivo en el curso político que ahora se inicia, el ingreso de España en la OTAN y la autorización de cadenas privadas de televisión, son observados por el ministro de Justicia con distinto criterio que el de sus compañeros de Gabinete.

Así, en el tema de adhesión a la Alianza Atlántica, Fernández Ordóñez puso reticencias a que la decisión se tomara de inmediato, y sacó a colación la extraña situación en que pueden quedar Ceuta y Melilla después de la integración en la OTAN. En cuanto a la autorización de cadenas privadas de televisión, el ministro de Justicia se ha mostrado partidario de que se siga un trámite parlamentario y no se establezca por decreto, como pretenden otros miembros del Ejecutivo.

La ley de Divorcio

La retirada de Fernández Ordóñez se produce en el momento en que la ley de Divorcio, propiciada y elaborada por su departamento, está ya en vigor, anunciándose para hoy la entrada en funcionamiento de los nuevos juzgados de familia.

El ministro había sido objeto de una dura campaña en su contra en el primer Gabinete como autor de la ley de Reforma Fiscal, y últimamente por círculos conservadores de la Iglesia y la sociedad por afrontar como titular del departamento la ley de Divorcio. Uno de los ataques más duros que se le dirigieron partió del vicepresidente de la CEOE, José Antonio Segurado, que pidió lisa y llanamente su salida del Gobierno.

El presidente del Gobierno, a su regreso del crucero de vacaciones con otros políticos europeos por el mar Egeo, declaró rotundamente que no tenía intenciones de realizar cambios en la composición de su Gobierno. Las intenciones de Calvo Sotelo se orientaban más bien, según diversos observadores, a mantener el actual equipo para atravesar el duro comienzo del curso político y proceder después de superar el debate por envenenamiento de aceite de colza y el ingreso en la OTAN a una amplia y profunda remodelación del Gabinete, capaz de afrontar la confrontación electoral y una vez que se hubiera desprendido de los ministros que considerara molestos o quemados.

La dimisión de Fernández Ordóñez ha descabalgado estos planes y a Calvo Sote lo le queda un Gabinete más perfilado en posiciones políticas de derecha conservadora y afines a los planteamientos de los sectores de la plataforma moderada del Grupo Parlamentario de UCD.

A las 20.30 horas, cuando existía seguridad sobre la veracidad de la dimisión, el presidente de UCD manifestó a un redactor de la agencia Efe que desconocía la verdad al respecto.

Calvo Sotelo, según círculos próximos al palacio de la Moncloa, se encontraba visiblemente molesto ante la filtración de la noticia, que partió desde la propia residencia de la Presidencia del Gobierno y, fundamentalmente, ante el imprevisto que se le presentaba en sus planes para este otoño.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de septiembre de 1981

Más información