Josep Pla, en estado muy grave

El escritor ha perdido el habla, pero conserva el conocimiento

El estado de salud del escritor Josep Pla experimentó un grave empeoramiento en la noche del lunes al martes. Anoche, su estado continuaba estacionario. Fuentes médicas indicaron que existían muy pocas posibilidades de que el escritor, que cuenta 84 años de edad, pueda superar la enfermedad que le aqueja. Según todas las apariencias se trata de una congestión pulmonar que se sobreañade a la anemia que ya le afectaba. Esta es debida única y sorprendentemente a su voluntad de no tomar prácticamente alimento alguno.

La principal manifestación de su enfermedad es la imposibilidad de hablar. Josep Pla, ayer tarde, gesticulaba, reconocía a las personas que le visitaban, sufría estertores, intentaba infructuosamente hablar y, en general, mostraba cierta vitalidad, pese a su estado general.Le fue realizada una serie de análisis clínicos que confirmó su leve anemia -3.800.000 hematíes-, mientras la presencia anormal de leucocitos y la desviación hacia la izquierda de su velocidad de sedimentación confirmaba la existencia de un proceso infeccioso. Este era tratado con antibióticos; en concreto, cefalospirinas.

Su urea era normal y era muy bajo el número de proteínas, por cuanto que su anemia es precisamente debida a su falta de proteínas. Su estado general es de una gran desnutrición, con lo cual sus defensas son mínimas.

Desde hace años, Josep Pla opina que a partir de una determinada edad la ingestión de alimentos debe ser mínima para preservar la salud. Esta idea, asumida de forma casi obsesiva, le llevó a un casi total ayuno, mientras, en cambio, continuaba tomando café y whisky.

Problemas respiratorios y cerebrovasculares

A últimas horas de anoche, fuentes médicas indicaron que los problemas respiratorios habían pasado a un segundo plano, tras la aparición de otros de orden cerebrovascular. Estos eran debidos a un déficit de irrigación, consecuencia, a su vez, de un proceso artero escle ró tico. No obstante, no se daba ninguna complicación circulatoria grave.Las fuentes añadieron que Pla continuará estando atendido en su masía de Llofríu, en las proximidades de Palafrugell, en el bajo Ampurdán. En la noche del martes se trasladó a esta masía el abad del monasterio de Poblet, Maur Esteve, quien administró la extremaunción al escritor.

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En los últimos días, Pla había intentado escribir, pero sin lograrlo. Intentaba terminar un libro dedicado precisamente al tema de la vejez. En varias ocasiones, Pla había justificado el continuar tomando café y whisky, así como fumar, debido a que consideraba todo ello imprescindible para continuar escribiendo Agregaba que, sin poder escribir su vida carecía de sentido.

Un libro sobre la vejez está sin terminar

Las fuentes médicas consultadas declararon que era imposible afirmar si su vida corre un peligro inminente o bien podrá sobrevivir algunos días. En todo caso, las fuentes eran totalmente pesimistas en cuanto a la posible superación de la enfermedad.Dentro de veinticuatro horas podrá establecerse un diagnóstico definitivo, agregaron las fuentes. Hace unos años, Pla sufrió en su masía, en la noche, estando totalmente solo, un infarto de miocardio. Pese a ello, continuó tomando alcohol, café y fumando.

El pasado enero sufrió una recaída. Esta vez se trataba de una anemia, debida estrictamente a su voluntad de no tomar alimentos, muy sorprendente en quien ha escrito cientos de páginas dedicadas al placer de la buena comida.

Rodeado de familiares

Anoche, Josep Pla estaba rodeado por su hermano Pere, un año menor que él, y su hermana María, así como su sobrino y la esposa de éste.El presidente de la Generalidad, Jordi Pujol, mantuvo un contacto telefónico con la casa del escritor, según informó la oficina de Prensa de la institución catalana. A lo largo del día fueron incesantes las llamadas de personas interesándose por el estado del principal prosista catalán de este siglo.

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