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Seran invertidos 23.000 millones de pesetas para descontaminar la ría de Bilbao

Dentro de diez o doce años, quince como mucho, los bilbaínos podrán pescar a orillas de la ría del Nervión y hasta bañarse en sus aguas. Tal es, al menos, el horizonte con que ha sido elaborado el plan de saneamiento de la comarca del Gran Bilbao, que costará 23.000 millones de pesetas, presentado a última hora de la noche del martes en el marco de una jornada de estudios a la que especialistas de diversos países expusieron experiencias similares, como la del saneamiento del área urbana de Nápoles, la del estuario de Tyue, en Newcastle, o, en fin, la recuperación del Támesis londinense o la que se intenta en el Manzanares madrileño.

La imagen de una desembocadura del Nervión poblada de barbos y salmones resulta ciertamente casi de fantasía científica para los habitantes contemporáneos de la ciudad, que ya en 1977 recibió el poco honroso título de «la más contaminada de España», y cuya ría está desde hace años biológicamente muerta en grandes tramos de su recorrido. Las aguas del Nervión contienen a su paso por la capital apenas un 5% de oxígeno, frente al 60% que sería preciso para que pudiera desarrollarse la fauna piscícola.Según un estudio realizado en 1977, un total de 385 fábricas vierten residuos al Nervión. Los productos contaminantes llegados diariamente por esa vía a las aguas de la ría son: 10 toneladas de titanio, 1.473 kilogramos de plomo, 8 1.000 de hierro, 384.000de ácido clorhidrico, 700.000 de residuos sólidos en suspensión y 13.297 kilogramos de compuestos nitrogenados. Tales productos equivalen a su vez, por sus efectos contaminantes, a los residuos orgánicos producidos por una población de más de dos millones de habitantes.

De mantenerse la situación actual, dentro de treinta años, los compuestos sulfúricos en suspensión se desprenderían al aire, produciendo una fetidez ambiental que haría prácticamente inhabitable la comarca.

El plan ahora aprobado intenta poner coto a este desastre. Los más de 23.000 millones de pesetas presupuestados serán invertidos, en la construcción de cuatro plantas depuradoras y la renovación de la red de alcantarillado. Para la financiación se seguirá un sistema similar al puesto en práctica por el Ayuntamiento de Madrid, consistente en repercutir el costo en las facturas de¡ suministro de agua potable, en base a subidas escalonadas.

El principal problema técnico que ha tenido que resolver el plan es el de encontrar respuesta simultánea a los distintos tipos de contaminación, por la variedad de residuos industriales vertidos al Nervión. En otras ciudades, como Madrid, este problema no ha existido, dado que prácticamente el total de los vertidos son de origen orgánico; tales vertidos requieren un tratamiento de tipo biológico, mientras que los vertidos industriales requieren, en general, un tratamiento químico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de marzo de 1981