Polémica apertura del Museo de Prehistoria de Altamira
Con el telón de fondo de la polémica en torno a la apertura de las cuevas de Altamira, cerradas al público desde hace cuatro años, el martes pasado fue abierto al público el Museo y Centro de Investigaciones de Altamira, en Santillana del Mar (Santander). Su instalación ha supuesto una inversión de cinco millones de pesetas, que, en opinión del alcalde de la villa, el regionalista Javier Rosino, es una cantidad desproporcionada desde el punto de vista de sus resultados, que calificó de «escasos de valor».Tres pabellones conforman el Museo de Altamira, situado a escasos metros de las cuevas del mismo nombre. En el primero se recogen reproducciones fotográficas de las pinturas prehistóricas que se encuentran en las cuevas, así como una exposición didáctica en torno al tema. Vitrina con fósiles prehistóricos y otros objetos hallados en las excavaciones componen el segundo pabellón. En el tercero, y en dos salas independientes, se puede asistir a la proyección de una película de dibujos prehistóricos y contemplar el hombre de Morín, molde de un enterramiento prehistórico.
El Museo y Centro de Investigaciones de Altamira fue creado por una orden del Ministerio de Cultura de junio de 1979, publicada en el Boletín Oficial del Estado el 31 de octubre del mismo año. Fue nombrado, un día después, director del citado Museo Joaquín González Echegaray.


























































