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El presidente de Polonia felicitó a Czeslaw Milosz

El presidente de Polonia, Henryk Jablonski, rompió el silencio oficial que mantuvo el Gobierno polaco desde el primer momento sobre la concesión del Premio Nobel de Literatura al escritor polaco exiliado en Estados Unidos, Czeslaw Milosz, y envió al escritor un telegrama de felicitación. En el telegrama, el presidente polaco expresó que el premio es una muestra de la estima que se tiene a la poesía polaca.Por su parte, el nuevo ministro de Cultura, Josef Teichma, envió un mensaje de felicitación al galardonado. Esta es, según círculos de los intelectuales polacos, una nueva muestra de apertura por parte de este ministro, en quien los escritores tienen puesta cierta confianza, porque creen que este nuevo ministro facilitará el contacto entre el Gobierno y los círculos intelectuales polacos.

En los medios paraoficiales y no oficiales, la concesión de este premio se ha recibido con importantes muestras de gozo. Jerzy Lisowski, redactor lefe de la revista mensual literaria Tivorczosc, en la que trabajó Milosz como miembro del comité de redacción, expresó su esperanza de que el Premio Nobel que ha hecho famoso a nuestro gran poeta contribuya también a que Milosz recobre su público natural, los 35 millones que viven en Polonia.

Lisowski añadió que, a pesar de que el poeta polaco ha estado proscrito literariamente de su país natal y que no aparecían desde hace muchos años, por razones muchas veces de política y control editorial, Milosz había permanecido en los corazones de los poetas que trabajan en Polonia.

Esta posición pública del redactor jefe de Tworczosc no hubiera podido explicarse, según determinados observadores, antes de la explosión del movimiento obrero del Báltico de agosto pasado, cuyas consecuencias inmediatas han sido, entre otras, una cierta liberalización de la censura en la Prensa y en los medios de comunicación oficiales.

Los medios disidentes han recibido también con alegría la decisión de la Academia Sueca de premiar a Milosz. El conocido defensor de los derechos humanos, y portavoz del grupo disidente KOR, Jacek Kuron, calificó la concesión del premio como un gran éxito para la cultura polaca y añadió que este galardón servirá para reforzar la unidad de la cultura polaca en la misma Polonia y entre los polacos que viven en el extranjero.

Como signo de reconocimiento por el resurgir de la vida intelectual polaca interpretó ayer un portavoz de los nuevos sindicatos independientes, Solidaridad, la concesión del Premio Nobel de Literatura a Czeslaw Milosz. En nombre de Solidaridad, el escritor de Gdarisk, Lech Badkowski, opinó que la entrega del Nobel tenía ciertas connotaciones políticas, pero que éstas han existido en todos los premios Nobel de Literatura de los últimos tiempos.

Independientemente de las convicciones políticas, tanto la oposición como los medios oficiales son unánimes en Polonia al valorar a Milosz: el nuevo galardonado es un gran poeta, «el mejor poeta polaco vivo» y ningún otro como él merecía tanto el Nobel.

Miroslaw Chojecki, procesado en su día por robar una fotocopiadora y editor de la publicación clandestina Nowa, dijo ayer que la concesión del premio no tiene trasfondo político y que Milosz es «uno de los mayores poetas polacos y, sin duda, el mejor poeta polaco vivo».

Durante las huelgas en la ciudad de Gdansk, un grupo artístico recitó un poema de Milosz sobre el carácter invencible de la naturaleza humana que levantó calurosos aplausos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de octubre de 1980