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Numerosos agentes ambientales producen defectos hereditarios

La genética ha descubierto que muchos productos químicos son mutagénicos y oncogénicos, es decir, inductores de cáncer en personas expuestas a ello y también capaces de producir defectos hereditarios en sus descendientes, según ha manifestado el catedrático de genética de la Universidad de Sevilla, Enrique Cerda Olmedo. Sus palabras, pronunciadas en unas jornadas de estudio sobre las responsabilidades mutuas del científico y la sociedad, organizadas por la Asociación Española de Científicos, acaban de ser recogidas en una publicación, según ha informado la agencia Efe.«Muchos de estos agentes», señala el doctor Cerda Olmedo, «son aditivos alimentarios, plaguicidas agrícolas, tintes de pelo y otros productos de uso corriente e ilimitado. La exposición a estos productos es como una lotería en la que se adquiere una probabilidad, pero no una certeza, de desarrollar cáncer o de tener descendientes anormales».

«Como ambos hechos», prosigue, «pueden deberse también a otras causas, no se podrá identificar inequívocamente a las víctimas de un producto determinado... El tabaco es un mutágeno y oncógeno bien conocido. La historia del tabaquismo contiene interesantes enseñanzas sobre la lucha entre la razón y los intereses..., porque los fabricantes de muchos de estos productos no se resignan a perder mercados saneados e inventan todo género de sofismas».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 29 de julio de 1980