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El archivo de Zabálburu no puede salir de España

El archivo de Zabálburu, hoy archivo del conde de Heredia-Spinola, en cuyo palacio se alberga, y cuyos propietarios han manifestado su deseo de venderlo, aunque sea en el extranjero, está declarado tesoro documental español y, en consecuencia, prohibida su salida de España, informó a Efe Javier Tusell, director general del Patrimonio Artístico.El archivo, que cuenta con más de 20.000 volúmenes impresos, documentos medievales originales y la biblioteca del conde duque de Olivares, fue ofrecido por sus propietarios al Ministerio de Cultura, junto con el edificio que lo alberga, situado en la calle del Marqués del Duero, por trescientos millones de pesetas.

«El ministerio», explicó Javier Tusell, «ha tenido que desestimar la compra, a pesar del valor de la colección y del edificio, ya que los trescientos millones de pesetas suponen 75 veces el presupuesto de que se dispone para la compra de documentos en todo un año, según los presupuestos que han aprobado las Cortes y aproximadamente la cantidad que tenemos para atender a todos los archivos ».

Al estar los documentos de este archivo declarados tesoro documental, si cualquiera de ellos saliera de España, de acuerdo con la ley de Protección del año 1972, sería como consecuencia de una exportación clandestina e ilegal y, por tanto, sujeta a sanción.

«Yo sugerí incluso», añadió Javier Tuseli, «que el edificio que alberga la colección de documentos y que se conserva gracias al Ministerio de Cultura, que lo declaró monumento, se comprase para ubicar allí el Tribunal Constitucional. Sin embargo, esta propuesta no prosperó y el tribunal, al parecer, se va a instalar en un edificio moderno, resolución, en mi opinión, nada afortunada».

El archivo, creado el siglo pasado por Francisco Zabálburu, tiene entre sus fondos, el original de la Crónica general de España, editada por Menéndez Pidal; el Cartulario, de San Pedro de Cardeñosa, del siglo X, y la última comedia escrita y autógrafa de Lope de Vega.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de julio de 1980