Polémica en Israel en torno a un fármaco anticanceroso
El preparado del investigador israelí David Rubin, capaz de curar un 85% de los tumores cancerosos, no es perjudicial para el organismo humano y puede administrarse en dosis cinco veces mayores que otras medicinas que, en esa proporción, causarían la muerte del enfermo.
Así lo informó ayer el matutino independiente Haaretz, basado en «fuentes altamente autorizadas», y en abierto enfrentamiento con el Ministerio de Salud Pública de Israel. El Ministerio desestimó el lunes 31 una revelación del diario de Tel Aviv, que informó que David Rubin había obtenido autorización oficial para aplicar su producto -probado ya en animales de laboratorio- en seres humanos.
La nueva medicina del médico y bioquímico, que investiga desde hace cinco años con el apoyo de un poderoso grupo económico, se basa en «grupos de glucorinas», según reveló ayer el Haaretz. El Ministerio de Salud Pública informó que apoya la investigación de Rubin, pero que aún no finalizó el período de experimentación en animales como para aplicar la nueva droga a cancerosos. También aseguró el portavoz oficial que el experimento de Rubin será objeto de estudio próximamente, en el comité que debe decidir la aplicación clínica de nuevos medicamentos.
La determinación de que la droga no es mortífera y de que se puede aplicar al enfermo en grandes dosis es la «prueba de fuego». Según Rubin, su preparado curó a todos los animales tratados. El grupo que respalda al investigador está encabezado por Al Schwimer, padre de la industria aeronáutica israelí.


























































