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Presentación del libro "El crimer de Cuenca"

En la tarde de ayer se celebró en un cine de Madrid el acto de presentación del libro El crimen de Cuenca, en el que se narra el hecho histórico, sucedido hace setenta años, en los pueblos conquenses de Osa de la Vega y Tres juncos, donde dos personas se declararon culpables de un crimen que no habían cometido.En 1910 desapareció de las citadas localidades un pastor de ovejas apodado El Cepa. La Guardia Civil detuvo, acusados del asesinato del desaparecido, a Gregorio Valero y León Sánchez, quienes, tras ser interrogados, confesaron ser autores del crimen. Tras cumplir una condena de más de catorce años de prisión, fue localizado con vida el pastor desaparecido. Los condenados fueron rehabilitados.

Sobre este tema ha sido realizada una película titulada El crimen de Cuenca y un libro con el mismo título. Sin embargo, el Ministerio de Cultura ha suspendido la tramitación de la licencia de exhibición de la cinta por contener presunta materia delictiva, de la que el Ministerio del Interior ha dado cuenta al ministerio fiscal, que cuenta con un plazo de dos meses para apreciar o no los indicios delictivos.

Junto a la presentación del libro estaba prevista la proyección de la película del mismo nombre, «que no ha podido asistir al acto», según manifestó Mario Lacruz, director de ediciones de la editora de la obra presentada.

En el acto se encontraban presentes la directora de la citada película, Pilar Miró, la escritora del libro y del guión del filme, Lola Salvador; el productor, Alfredo Matas, y los intérpretes de la cinta.

También asistieron Angeles Valero y Pedro Valero, hija y nieto, respectivamente, de uno de los acusados en el célebre crimen, quienes manifestaron que lo único que quieren es que se sepa la verdad. «Si a alguien le duele», añadió Pedro Valero, «más le dolió a mi abuelo y a mi amilia».

En sus declaraciones, Pedro Valero dijo que ambos acusados se declararon culpables porque sufrieron tortura. Añadió que no tenía nada contra la Guardia Civil, porque en todas partes hay buenos y malos, pero que fueron cosas que sucedieron y que no pueden ser escondidas.

Los presentes en el acto firmaron un escrito de protesta por la denegación del permiso para exhibir la película, ya que -insisten- se trata de hechos históricos, sucedidos hace setenta años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de diciembre de 1979