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Carter felicita a Somoza por su política sobre derechos humanos

Un mensaje personal del presiden te norteamericano a Anastasio Somoza, en el que Jimmy Carter felicita al dictador de Nicaragua por sus promesas de mejorar la situación de los derechos humanos en su país, ha provocado malestar en ciertos sectores políticos de Estados Unidos, que ven en la carta del presidente una contradicción con su aireada política en pro de los derechos humanos.

La carta fue cursada a mediados de julio, a través del embajador norteamericano en Managua, Mauricio Solaun, quien indicó a Somoza que debía considerarse una comunicación personal y el texto del mensaje de Carter no debía ser hecho público.

El departamento de Estado pidió que la entrega del mensaje presidencial se retrasara una semana, a lo que no accedió la Casa Blanca. Ayer, una información aparecida en el diario Washington Post hacía referencia a la seria preocupación y disgusto existente en círculos del departamento de Estado, que consideran que Carter envió su mensaje al dictador nicaragüense en el peor momento.

Esta información sobre discrepancias entre la Casa Blanca y el Consejo Nacional de Seguridad por un lado y el departamento de Estado por otro, fue desmentida por el portavoz de Cyrus Vance, quien, sin embargo, admitió que el departamento de Estado había pedido se retrasara la entrega de la carta a Somoza.

El asunto se complicó aún más a causa de los recientes incidentes violentos de Nicaragua y porque la Cámara de Representantes norteamericana debe aprobar, dentro de la ley de ayuda exterior, 150.000 dólares destinados a la Guardia Nacional de Nicaragua, a la que se acusa de actuar como una policía privada de la familia Somoza. Los congresistas liberales se oponen a la concesión de tal ayuda.

Funcionarios dedicados a la política de derechos humanos de Carter creen que el hecho de enviar un mensaje al dirigente de un país en el que se han cometido serias violaciones de esos derechos cuestiona la credibilidad de tal política.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de agosto de 1978

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