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Brejnev propone un desarme nuclear simultáneo

El máximo dirigente soviético, Leónidas Brejnev, propuso ayer a las demás potencias nucleares un cese simultáneo de la producción de armas atómicas «hasta conseguir su completa liquidación». Brejnev hizo esta propuesta durante el discurso pronunciado ayer, en conmemoración del LX aniversario de la, Revolución Soviética, ante el Comité Central, Soviet Supremo y delegaciones extranjeras invitadas. En la misma sesión, el dirigente comunista italiano, Enrico Berlinguer, defendió sus tesis eurocomunistas afirmando que hay que acabar con la dicotomía «partidos guiadores y partidos guiados».

«Hoy proponemos un paso radical: llegar a un acuerdo sobre el cese simultáneo de la producción de armas nucleares por parte de todos los Estados. Al mismo tiempo, las potencias nucleares podrían comprometerse a reducir paulatinamente sus reservas ya acumuladas de estas armas hasta conseguir su completa liquidación, al 100%.» Con estas palabras, Leónidas Brejnev formuló la actitud del Estado soviético respecto al tema del desarme nuclear, en el curso de su intervención pública ante las delegaciones comunistas y gubernamentales que asisten en la URSS a las conmemoraciones del sexagésimo aniversario de la Revolución de Octubre.En su discurso, de noventa minutos de duración, leído ante 6.000 personas adscritas a los máximos órganos de dirección política de la Unión Soviética y de partidos comunistas de todo el mundo, Brejnev manifestó que su país estaba dispuesto a llegar a un acuerdo para la prohibición de todas las pruebas de armas nucleares por un plazo específico, que aplace también las explosiones nucleares con fines pacíficos.

Respecto a la situación interior de la URSS, Brejnev se refirió a que la nueva Constitución -recientemente adoptada- «regula conceptos que como el de libertad, derechos del hombre, democracia y justicia social, únicamente adquieren contenido real en la sociedad socialista».

Acerca del tema eurocomunista si bien Brejnev aludió al paso al socialismo de otros países «con diferente, nivel de desarrollo y distintas tradiciones nacionales, lo cual contribuirá a una diversidad todavía mayor para construir la sociedad socialista», afirmó tajantemente la existencia de «una serie de rasgos radicales, imprescriptibles de la revolución socialista y en la construcción del socialismo» Además de subrayar el carácter leninista de su partido, el secretario general del PCUS señaló que el abandono del rumbo marxista-leninista había hecho peligrar los éxitos alcanzados por el pueblo chino, alusión que motivó el abandono de la sala donde pronunciaba el discurso del diplomático chino, Wang Yu Ping, embajador de Pekín en Moscú desde el pasado mes de agosto y que continúa la tradición de sus antecesores de abandonar el Kremlin cuando Brejnev se refiere a la República Popular China.

Por su parte, el secretario general del Partido Comunista italiano, Enrico Berlinguer, se refirió al eurocomunismo «entendido más como complementario a los tipos de comunismo existente que como contrapuesto a ellos». Asimismo, Berlinguer señaló que «la uniformidad resulta tan nociva como el aislamiento» y manifestó la necesidad de abandonar la dicotomía entre «partidos guladores y partidos guiados».

El secretario general del Partido Comunista italiano, en una referencia a un pasaje del anterior discurso de Brejnev, afirmó que la democracia «no sólo consiste en el marco ideológico y político donde se desarrolla el enfrentamiento contra los adversarios de clase, «sino que, en sí misma, representa un valor histórico universal sobre el que la sociedad socialista original tiene su base».

Berlinguer culminó su alocución con una referencia a la nueva sociedad que pretenden los comunistas italianos y que garantizaría -según sus palabras- todas las libertades privadas y colectivas, civiles y religiosas, además del carácter no ideológico del Estado, y el pluralismo social, cultural e ideológico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de noviembre de 1977

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