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CARTAS AL DIRECTOR

Los tipos de interés en la Banca

El martes día 8 tuvo lugar una reunión de urgencia del Consejo Superior Bancario. El miércoles día 9 publicaba una reseña el periódico de su digna dirección con una información haciendo referencia a esta reunión, en la que como consejero director general del Banco Hispano Americano, que tiene el número l en el registro de dicho Consejo, yo participé.En la noticia decían ustedes que la Banca había votado contra la liberalización de los tipos de interés; esto no fue exactamente así.

En primer lugar, la liberalización de los tipos de interés a más de dos años están ya liberados desde agosto de 1974.

En segundo lugar, una serie de representantes de bancos, cinco en total, y. entre ellos yo, votamos a favor de la liberalización de los tipos de interés a corto plazo. Las razones para hacerlo fueron las siguientes:

1.La opinión que nosotros ernitimos fue sobre un aumento progresivo y gradual de los tipos de interés de las cédulas de inversión, en las,que hoy está invertido el 13 % de los depósitos bancarios y también una subida de los tipos de. interés de los créditos del coeficiente de inversión, excepto los destinados a la exportación.

La contrapartida de esta medida era de. ampliar la liberalización de los tipos de interés de activo y pasivo, entre uno y dos años.

2.Los que votamos a favor de esta medida creemos que dentro del marco de una economía de mercado, una estructura racional de los tipos de interés es uno de los elementos imprescindibles para una mejor asignación de los recursos de capital.

3.Frente al argumento de que uña liberalización de los tipos de interés progresiva y gradual a corto plazo, forzosamente ha de provocar un encarecimiento de los tipos de activo, nosotros opinamos que no necesariamente ha de ocurrir asi, puesto que el nivel real de los tipos de interés depende, ante todo, de la cantidad de dinero disponible y después del nivel general de precios intemos y externos y del nivel de interés en el extranjero más que de la regulación oficial o de los convenios entre los bancos. Todo lo que se puede conseguir cuando los tipos de interés tienden a subir o a bajar con las medidas artificiales de contención son, en primer lugar, distorsiones como las que se viven hoy en nuestro país, y. en segundo lugar, la proliferación de intermediarios financieros, paralelos a las instituciones establecidas, que en nuestro país son las cajas de ahorro y los bancos.

4.En cualquier caso, creo que en lo que respecta a la economia española el dilema no está en el dinero caro o barato, sino que se pague por el dinero él precio necesário en cada momento o el racionamiento, porque los poseedores de este dinero lo dirigirán por otros canales distintos a los de los depósitos de cajas de ahorro y bancos.

5 Por otra parte, pensamos que en este momento la progresiva, racionalización de los tipos de interés en las cédulas de inversión y el coeficiente de inversión llevaría a que la Banca pudiera manejar de una manera más razonable sus propios recursos, y si a esto se añade el que algunos de los representantes de la Banca que votaron afirmativamente la liberalización de los tipos de interés pidieran que al coeficiente de caja que hoy esteriliza el 6,25% de los recursos de la Banca privada sin contrapartida alguna se le asignara una, rentabilidad, nos llevaría a la conclusión de que manejando de una manera más razonable los recursos y mejorando la rentabilidad de los recursos empleados en fondos públicos, coeficiente de inversión y coeficiente de caja, la Banca podría retribuir mejor sus depósitos, según cuantía y plazo, y no necesariamente aumentar el tipo de interés de sus créditos.

6.En todo caso, el mantener la liberalización de los tipos de interés, que se iniciaba en 1974, y elevar el tipo de interés de las cédulas de inversión y del coeficiente de inversión sí puede conducir, a mijuicio, quizá a aumentar el precio de los créditos a corto, pero, en cambio, disminuir el precio de los créditos a largo, que hoy, por ser el único segmento en que la Banca pife de operar libremente, tiene asignados los tipos de interés más altos. Nocabe duda que esto favorecería los.créditos destinados a la inversión.

En resumidas cuentas, cuando voté favorablemente a la liberalización de los tipos de interés progresiva y gradual, condicionando mi voto a que también se obtuviera el aumento del interés en las cédulas de inversión y en los créditos del coeficiente de inversión, excepto los destinados a la exportación, pensaba que esta medida era un paso esencial dentro del programa de medidas económicas dictadas por el Gobierno. Estas medidas tienden a hacer desaparecer de nuestra economía las intervenciones administrativas y de precios que tantas y tan graves distorsiones pueden causar en la asignación de los recursos.

A mí juicio, por otra parte, son esenciales para poder conseguir a medio plazo el reajuste que la economía española. necesita hacer en los próximos años para superar el problema económico que el aumento de los costos de la energía y de las materias, primas nos han planteado, y también para resolver, dentro del sistema mixto de mércado, el problema de recesión, de paro y de inflación que tanto nos preocupa a todos.

Consejero director general del Banco Hispano Americano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de marzo de 1977