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Un reto a las barreras del idioma

Comienzan las actuaciones de la Trinca en Madrid

Esta noche la Trinca aparece por primera vez en un escenario madrileño con un espectáculo especialmente concebido para la ocasión, Set anys i un dia de cancons, selección de sus canciones más representativas sin pretensión de antología musical.Dos de los miembros del grupo catalán, Toni y Miguel Angel, me explicaban por qué se han decidido por fin a cruzar los límites de los países catalanes que eran hasta ahora su único campo de acción en plan profesional.

«Recibimos la propuesta del empresario de la Comedia para actuar en el teatro durante diez días. En principio pensamos no aceptar o presentar nuestro espectáculo sólo a un sector restringido de críticos, periodistas, etcétera. El éxito que ha tenido nuestra intervención en la película sobre la Nova Cancó nos animó a venir a intentar establecer contacto con un público inédito para nosotros.»

Para superar la barrera del idioma y traducir las letras de sus canciones sin interrumpir la acción del espectáculo, el trío ha ingeniado un curioso sistema.

«Se nos ocurrió la idea de proyectar tras el escenario diapositivas con las letras de las canciones en castellano; los subtítulos de la Nova Canco nos inspiró. Esperamos que el invento funcione y no le impida a la gente participar. Todo depende de la actitud con la que vengan a vernos. El peligro es que piensen que nos divertimos nosotros más que ellos.»

Dentro de la canción catalana la Trinca ha desarrollado una personalidad definida que la convierte en cierta manera en un caso singular; ¿qué es, en vuestra opinión, lo que más os caracteriza?

«Fundamentalmente la amplitud de nuestra temática. Tenemos canciones de cachondeo totalmente gratuito y festivo, como la que dedicamos a la patata. Otras que aluden en un lenguaje más o menos intencionado y satírico a los múltiples aspectos de la vida cotidiana, o a lo que podríamos llamar actualidad molesta. Escribimos canciones que hacen reír, pero pueden también hacer reflexionar en la necesidad de romper los rígidos moldes de la cultura que hemos heredado. Decimos "buscad el amor por los tejados, cantando a coro con cuatro gatos a la luz de la luna", porque hay que dar la vuelta a la tortilla erótica, reivindicar el derecho al error, llegar a creer que la riqueza no es estar podridos de dinero.»

La Trinca funciona fuera de los círculos culturales, espacios herméticos habitados por los «padres de la patria», como ellos llaman a los intelectuales de la revolución contenida. La Trinca es un conjunto de fiesta y de pueblo. El grupo pasa el verano recorriendo la geografía de su país densamente poblada de comunidades de 5.000 a 10.000 habitantes donde encuentran un público hecho a su medida, gente que sufre y goza las frustraciones y esperanzas que reflejan sus canciones en clave de humor y autocrítica mordaz. «Medio mundo se ríe del otro medio. Los catalanes pueden reírse de sí mismos, pero no permiten que lo hagan los demás.»

¿Sabéis cuál es el secreto de vuestro éxito en los medios populares?

«Simplemente sabemos lo que le gusta al pueblo, lo que el pueblo quiere y lo que queremos nosotros. Estos último es fundamental.»

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de enero de 1977