Crítica:Crítica
i

Una televisión democrática al servicio de la sociedad

No es frecuente la reflexión jurídica sobre las cuestiones que plantea la televisión. Por cada estudio de un jurista surgen varios dedicados a los aspectos sociológicos, periodísticos, etcétera. El trabajo del profesor Quadra Salcedo responde perfectamente, no sólo a la exigencia de una mejor normalización de la RTVE, sino también a la necesidad de una televisión distinta &n un país que ya es diferente.En este doble sentido, la reflexión jurídica del autor es una enumeración y análisis de las normas y también el mejor modo de imaginar una estructura de la televisión como verdadero servicio público, que supere su concepción -mejor, su aberración- como monopolio de hecho o como instrumento estatal de presión. La perspectiva jurídica no es inútil en absoluto porque, tratándose de un servicio público, en principio muy especial, en el que por medio de las normas no pueden determinarse «a priori» las características de sus prestaciones ni su calidad, la garantía de todo esto, la posibilidad de una televisión que sirva a unos valores democráticos en suma, reside precisamente en su estructura, su organización y su control. Sin embargo, la evolución del ser vicio en nuestro país, hasta hoy, ha correspondido más a la exiígencia del instrumento de acción del poder que no debe admitir competencias y sólo se controla, o descontrola, por el poder mismo-, que al deseo de proporcionar un buen producto y de mantener lealtad a la verdad informativa. En fín, las consecuencias están a la vistasde todos. Hay que remitirse a los agudos análisis del sistema de valores de la televisión que realizaron Vázquez Montalbán o Rodríguez Mén.dez, a los conflictos laborales que en Prado del Rey se producen con cierta frecuencia, a la inieguridad de muchos periodistas que allí trabajan.

El servicio público de la televisión, de Tomás Quadra Salcedo

Prólogo de José Luis Villar Palasí. Madrid. Instituto de Estudios -Administrativos, 1976. 358 páginas.

Todo esto quiere decir que la reforma de la televisión abarca muchos planos y.que no debe haber otra televisión en España sino la que merece una sociedad en cambio y en búsqueda democrática. Para Quadra Salcedo, el monopolio del servicio sólo puede justificarse en razón de que el Estado garantice mejor el derecho de la libertad de expresión que una absoluta libertad llevaría, por razón de la limitación de ondas. y (le los elevados costes de las instalaciones, a un monopolio de hecho de los económicamente poderosos.

También ocurre que si, se limita la libertad déexpresión y la libertad de industria, para garantizarlos mejor, hay que organizar la televisión democráticamente. Esta es hoy la máxima garantía. Las soluciones democratizadoras para un servicio de esta clase son diversas en el derecho comparado. El .profesor Quadra Salcedo dedica a todas ellas espacio destacado. Cualquiera puede ser buena, en su opinión, siempre que se pretenda algo para toda la sociedad, no un medio de expresión susceptible de manipulaciones infinitas en beneficio de los intereses estatales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 02 de noviembre de 1976.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50