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España no hundió el «Maine»

Casi ochenta años después de la guerra hispano-norteamericana, que supuso la pérdida definitiva del imperio colonial español, un almirante de la Armada estadounidense afirma en un libro que el hundimiento del acorazado «Maine», pretexto que llevó a los Estados Unidos a la guerra, no se debió a una acción española, sino que estuvo provocado por una explosión interna.

El acorazado «Maine» se hundió en el puerto de La Habana el 15 de febrero de 1898, a consecuencia de una explosión de origen indeterminado. Un total de 266 marineros estadounidenses perdieron la vida en el accidente. El «Maine» había llegado a La Habana para «proteger las vidas y los bienes» de los ciudadanos norteamericanos que residían en Cuba, con ocasión de la guerra colonial que libraban las tropas españolas y los insurgentes, apoyados éstos por los Estados Unidos.

El almirante H. G. Rickover, jefe de la División Nuclear de la Armada, acaba de publicar un libro titulado Cómo fue destruido el acorazado Maine en el que afirma que «no existe evidencia» de que una mina española fuera la causa del hundimiento del barco. El libro ha sido editado en la imprenta del Gobierno norteamericano.

A instancias del almirante Rickover, un ingeniero naval y un físico expertos en estas materias, analizaron fotografías y restos del hundimiento y llegaron a conclusiones totalmente opuestas a las que anunció una inspección oficial norteamericana que tuvo lugar en 1911. «Las características de los daños muestran que fueron producidos por una gran explosión interna», dice el informe de los dos especialistas.

La explosión fue seguramente provocada por un incendio en uno de los polvorines del buque, que luego se extendió a otros contiguos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de agosto de 1976

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