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Marieke Vervoort, tras su plata en Río: “Aún no es el momento de mi eutanasia”

La atleta paralímpica tiene firmados los papeles para su muerte: "Pero aún disfruto cada instante"

Marieke Vervoort celebra su segundo puesto en 400 metros.

Marieke Vervoort, la atleta belga de 37 años que ya tiene firmado los papeles de su eutanasia, ha ganado este fin de semana la medalla de plata en la carrera de 400 metros lisos en silla de ruedas, en los Juegos Paralímpicos de Río 2016. Conseguida la meta que se había marcado tras los últimos años de duro y doloroso entrenamiento, Vervoort cree que aún no ha llegado el tiempo para su muerte legal. "Ese momento aún no ha llegado. Cuando crea que ya ha sido suficiente para mí, para ese momento ya tengo los papeles de la eutanasia".

Tras ganar la medalla, la atleta compareció ante la prensa que le preguntó por su anunciada eutanasia. "Yo ya tengo los papeles [de la eutanasia] en la mano pero todavía disfruto cada instante. Cuando el momento llegue, cuando tenga más días malos que buenos, para ese día ya tengo mis papeles para la eutanasia. Pero ese tiempo aún no ha llegado". La eutanasia en Bélgica es legal y esta mujer tiene la autorización desde 2008.

La atleta, que ya tenía otras dos medallas olímpicas, tiene  la mitad inferior del cuerpo paralizado, una visión reducida al 20%, dolores que le impiden dormir durante largas noches. La enfermedad degenerativa incurable que padece dificulta cada vez más su recuperación y hay noches después de una carrera en las que apenas duerme. Su padecimiento comenzó a los 14 años. "Es una batalla constante. Veo mal, apenas un 20% y tengo ataques epilépticos. ¿Qué vendrá ahora?".

Vervoort confirmó a los periodistas que estos serán sus últimos Juegos Paralímpicas. "Después de estos juegos, cuando lo deje, voy a disfrutar de cada pequeño momento, me voy a volcar más en mi familia y amigos, a los cuales no he podido dedicarle más tiempo porque en el deporte de competición tenía que entrenar cada día".

La medallista no podía ocultar ante los periodistas su satisfacción por su segundo puesto. "Claro que siento 'Sí, he ganado una medalla de plata', pero este metal tiene otra cara, la del sufrimiento y la de decir adiós al deporte. Porque amo el deporte, el deporte es mi vida"

La atleta se ha convertido en un símbolo para los defensores de la eutanasia. Cree que su decisión hacer sentirse mejor a otras personas. "Si yo no tuviera los papeles de la eutanasia, creo que ya me habría suicidado porque es muy duro vivir con tanto dolor y sufrimiento y en esta inseguridad".

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