Estados Unidos entrega a España dos de los cinco libros del siglo XVII robados en un convento de Sevilla

Tres de las obras, escritas por sor Juana Inés de la Cruz, estaban a la venta en una casa de subasta de Nueva York

Dos agentes de la Guardia Civil, los comandantes Cristina Andreu y Roberto Tirado, muestran los dos libros de sor Juana de la Cruz, recuperados en Estados Unidos.
Dos agentes de la Guardia Civil, los comandantes Cristina Andreu y Roberto Tirado, muestran los dos libros de sor Juana de la Cruz, recuperados en Estados Unidos.Ángel Colmenares (EFE)

Los cinco tomos del siglo XVII pertenecientes a la obra de sor Juana Inés de la Cruz se guardaban en el convento de las Carmelitas Descalzas de Santa Ana, en Sevilla. Las monjas les habían impreso un sello que demostraba su propiedad, lo que se conoce como ex libris. Pero no se sabe cómo, estos acabaron en manos de un residente en Cataluña, que falleció hace unos diez años, y cuya colección bibliográfica pasó a manos de una “conocida librería de Madrid”, según un comunicado de la Guardia Civil. Este comercio, a su vez, los vendió a un empresario mexicano aficionado a la literatura antigua. Cuando este falleció, las obras fueron adquiridas por un estadounidense, que sacó tres a subasta en la casa Swann Aution Galleries, de Nueva York (Estados). Ayer, dos de los ejemplares, los que tenían impreso el sello de propiedad del convento, han sido entregados a España. Se está a la espera de recuperar el tercero, que no cuenta con el sello del cenobio, pero que indudablemente tiene el mismo origen.

La Sección de Patrimonio Histórico de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil Guardia Civil (UCO) llevaba desde 2021 realizando la llamada operación Ellis. Los investigadores intentaban desenmarañar el sistema de contrabando de libros antiguos impresos en Madrid y Barcelona a finales del siglo XVII, en especial los pertenecientes a la obra de la escritora sor Juana Inés de la Cruz (México 1648-1695). Las alarmas saltaron cuando la casa de subastas neoyorquina anunció que tres estaban en venta.

La intervención del Ministerio de Cultura y Deporte permitió detener la puja prevista de los tres ejemplares, que salían al mercado entre los 80.000 y 120.000 dólares, sobrepasando ampliamente los 50.000 euros que establece la legislación española para considerarlo un “delito de contrabando en lo relativo a bienes integrantes del patrimonio histórico nacional”, explica la Guardia Civil en una nota.

La Unidad de Tráfico de Antigüedades de la Oficina del Fiscal del Distrito de Nueva York estudió el caso y determinó que, en virtud a la legislación estadounidense, se podían restituir dos de los libros a España, puesto que “contaban con el sello del convento y este era el legítimo propietario de las obras”.

Sor Juana Inés de la Cruz fue una escritora cuya vida trascurrió en el Virreinato de Nueva España, en la parte que hoy en día se corresponde con el actual México. Se trata de una autora de gran importancia del Siglo de Oro español, tanto por la profundidad y calidad de sus obras como por el hecho de que es considerada por una gran parte de la comunidad intelectual como la primera autora feminista del imperio español. La hispanista Dorothy Schons, gran estudiosa de su obra, pensaba que fue “la iniciadora del movimiento feminista en América doscientos años antes que la sufragista estadounidense Susan B. Anthony”.

Debido a las características revolucionarias de la obra de la monja jerónima, las presión social hizo que gran parte de su obra fuese destruida y que incluso dejase de escribir y que se dedicara por completo a la vida monástica. “La recuperación de volúmenes originales de sus obras se considera fundamental para preservar los valores en los que se asienta la democracia occidental”, afirma el ministerio.

Los delitos que investiga la Guardia Civil, en especial los relacionados con el contrabando, tienen en muchas ocasiones un escaso recorrido penal. Esto se debe a la propia actividad de ocultación de los traficantes que, conocedores de que con el transcurso del tiempo prescribe el delito, “esperan para sacar a la venta diferentes bienes culturales en su poder en diferentes países”, explica Interior.

Sin embargo, según lo establecido en el artículo 29.1 de la Ley de Patrimonio Histórico Español, “pertenecen al Estado los bienes muebles integrantes del Patrimonio Histórico que sean exportados sin la autorización requerida. Dichos bienes son inalienables e imprescriptibles”.

En esta ocasión, la disposición tanto de la agencia estadounidense Homeland Security (HSI), como de la Oficina del Fiscal del Distrito de Nueva York, a través de su Unidad de Tráfico de Antigüedades, han sido fundamentales para la recuperación de dos de los libros “quedando pendiente la recuperación del tercero, y aunque no tiene estampado el sello del convento, fue también ilegalmente exportado”.

El acto de entrega de las obras se realizó ayer en la Oficina del Fiscal de Nueva York. El fiscal Alvin Bragg ha entregado los ejemplares a Alfonso López Malo, coronel jefe de la UCO. Al acto, acudieron también la cónsul general de España, Caridad Batalla Junco, la embajadora de los Estados Unidos en España, Julyssa Reinoso, y el jefe la Unidad de Tráfico de Antigüedades de la Fiscalía de Nueva York, Matthew Bogdanos.


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Vicente G. Olaya

Redactor de EL PAÍS especializado en Arqueología, Patrimonio Cultural e Historia. Ha desarrollado su carrera profesional en Antena 3, RNE, Cadena SER, Onda Madrid y EL PAÍS. Es licenciado en Periodismo por la Universidad CEU-San Pablo.

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