Biblioteca Nacional de España

Los sindicatos se manifiestan contra la gestión de la Biblioteca Nacional

CSIF, CCOO y UGT reclaman la dimisión de Ana Santos por el “desprestigio que ha causado” a la institución, denuncian problemas de personal y alertan de unas externalizaciones que la dirección niega

Concentración de trabajadores de la Biblioteca Nacional frente a su fachada en el Paseo de Recoletos. En la imagen, representantes CCOO, UGT y CSIF son reprendidos por intentar retratarse en las escaleras de la institución.
Concentración de trabajadores de la Biblioteca Nacional frente a su fachada en el Paseo de Recoletos. En la imagen, representantes CCOO, UGT y CSIF son reprendidos por intentar retratarse en las escaleras de la institución.Víctor Sainz

Unas 70 personas convocadas por los tres sindicatos con representación en la Biblioteca Nacional de España (BNE) se han concentrado este lunes a las puertas de la institución para reclamar el cese de su directora, Ana Santos, por “el desprestigio que ha causado”, en palabras de María del Carmen Núñez, portavoz de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF). Los organizadores denuncian asimismo falta de personal, lo que “conlleva una gran sobrecarga para los trabajadores”. En la BNE hay 104 vacantes de una plantilla total de medio millar de empleados, según el recuento de la dirección, que relaciona las plazas libres con problemas intrínsecos de la Administración pública, como jubilaciones o lentitud en los concursos de traslados.

Más información

Las convocatorias de empleo previstas para el próximo trienio deberían cubrir con creces las vacantes, aseguran desde la dirección. Núñez, sin embargo, señala que “ningún funcionario quiere trasladarse a la BNE, saben que aquí se ejerce una enorme presión hacia ellos. En solo un año, el departamento de Recursos Humanos ha pasado de disponer de 19 empleados a contar con seis, parte de esas bajas están causadas por depresiones”. Y cita en este punto el robo de una obra de Galileo Galilei impresa en Venecia en 1610, el tratado astronómico Sidereus Nuncius, desaparición que desveló este diario. “La respuesta de la directora fue sacar una nota interna en la que recordaba la prohibición de hablar con la prensa o filtrar documentos internos, a riesgo de sanción. Se ha dedicado a repartir culpas entre quienes ya no trabajan aquí. Nuestra imagen pública está por los suelos”, señala Núñez.

La dirección se defiende de las acusaciones de desprestigio apoyándose en los indicadores de gestión que valoran el servicio de la Biblioteca. “Estos retratan la buena imagen que tiene la institución entre sus usuarios. Incluso en las situaciones más adversas, se ha prestado el servicio público con total normalidad y la actividad cultural ha continuado en cuanto a actividades y exposiciones”, señalan. Aunque la pandemia disminuyó el préstamo de fondos un 60%, el uso de herramientas telemáticas mejoró el año pasado con respecto al anterior: las visitas a la hemeroteca digital se incrementaron un 20% y a la Biblioteca Digital Hispánica, un 30%. Ninguno de estos datos puede recoger reacciones al caso Galileo, descubierto en marzo de 2021.

El secretario general de CCOO en la Biblioteca Nacional, micrófono en mano, durante la concentración de este lunes.
El secretario general de CCOO en la Biblioteca Nacional, micrófono en mano, durante la concentración de este lunes. Víctor Sainz

Los trabajadores denuncian unas externalizaciones en el departamento de Recursos Humanos que la dirección niega. Jesús Rodríguez, delegado del comité por UGT, relata que el 4 de junio la directora comunicó a los sindicatos la contratación de una empresa que prestaría el servicio de habilitación. La inmediata incorporación de un funcionario procedente del Museo Reina Sofía paralizó la firma: “Es un círculo vicioso. La gestión piramidal contribuye a desmotivar a la gente, que se traslada o acaba de baja. La dirección cree poder solucionarlo recurriendo a la empresa”.

Fuentes de la dirección de la BNE se remiten a su plan para suplir de manera progresiva la contratación externa: “La realidad es que se ha reducido de manera considerable la externalización de los servicios. Para procesos internos bibliotecarios se ha pasado de 194 externos en 2015 a 93 en 2020, lo que ahorró más de dos millones de euros y supuso el incremento de la plantilla de funcionarios bibliotecarios”.

Archivado En:

Más información

Te puede interesar

EmagisterBECAS VERANO

Lo más visto en...

Top 50