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Santiago Posteguillo: “En una novela histórica has de vivir la historia”

El autor de ‘Africanus’ inaugura la colección ‘Novela bélica’, que EL PAÍS lanza la próxima semana

El escritor Santiago Posteguillo.
El escritor Santiago Posteguillo.

Han pasado 15 años desde su publicación y un millón de copias vendidas, pero Africanus, la historia de Publio Cornelio Escipión, quien salvó a Roma del asedio de los cartagineses en el siglo III a.C. continúa atrayendo a lectores. De ahí que la obra de Santiago Posteguillo inaugure la colección de EL PAÍS Novela bélica, que llega a los quioscos el próximo viernes, 23 de abril, (domingo 25 en el caso de Canarias) con el diario y que está también disponible en la web de Colecciones.

El autor, nada más terminar una clase en la Universidad Jaume I de Castellón en la que es profesor, recupera por teléfono el proceso de creación de este título, el primero que vio publicado y que lo llevó al Imperio romano, de donde no ha querido moverse. “Me siento a gusto en Roma y Roma no se acaba”, justifica. “A veces los periodistas me preguntan cuándo voy a escribir una novela actual, pero si piensas en la última, ‘Y Julia retó a los dioses’, hablo de una mujer en un mundo de hombres, de la eutanasia, del cáncer, de un médico luchando contra una pandemia. Roma te permite, desde el pasado, referirte a cuestiones que están de actualidad”.

Pregunta. ¿Entonces es una argucia para hablar del presente, pero sin mojarse o solo es que, como se suele decir, hay que mirar al pasado para no cometer los mismos errores?

Respuesta. Ambas. Si sabemos mirar a la historia podríamos aprender para no repetir errores y es un ardid como los de Plauto. A él le gustaba criticar a la clase política y, para que no lo metieran en la cárcel, posicionaba sus obras 200 años antes en Grecia. Muchas veces estoy diciendo lo que pienso del mundo actual a través de personajes de hace 2.000 años. En Africanus se ve una confrontación y lucha por el poder que también se puede ver hoy.

P. Hay dos grandes partes en la novela histórica, la documentación y la escritura. ¿Tiene predilección por alguna?

R. Me siento cómodo en los dos ámbitos. Hay una cierta tensión en la documentación en el sentido de hacerla bien porque hoy en día el lector es muy exigente, pero no me parece mal que, en el siglo XXI, donde tengo muchos medios para documentarme, se me exija. Suelo empezar por el personaje, en este caso Escipión, luego voy a cómo lo cuento. En Africanus veía claramente que había que contar su historia en contraposición a la de su oponente, Aníbal, que no es su enemigo, porque esos los encontrará dentro de su casa. La narración es la clave en la novela porque puedes poner Escipión en Wikipedia y ya tienes la historia, pero eso no tiene ritmo narrativo, ni humanización del personaje. Cómo lo cuentes es el plus que busca la gente. En Wikipedia lees la historia, en una novela histórica has de vivir la historia.

P. ¿Su faceta como profesor le ha ayudado en este sentido?

R. Llevo 27 años en la facultad intentando que mis estudiantes no se duerman. Recurro a todo tipo de cosas. Hay un debate entre los que creen que la novela historia no tiene que tener un componente didáctico y los que pensamos que sí. En Africanus se nota mi vertiente como docente.

P. ¿Por qué eligió a Escipión y no a Aníbal?

R. De Aníbal había varias novelas y Escipión quedaba siempre relegado. Es un militar invicto y en la historia no hay muchos. En lo social, todo el círculo de los escipiones fue muy importante porque en el mundo romano la tendencia era considerar lo extranjero cómo bárbaro; sin embargo, los escipiones se dieron cuenta de que no se podía despreciar a Sófocles, Eurípides, Platón o Aristóteles. En gran medida nosotros somos como somos y tenemos en nuestro bagaje cultural la Antigua Grecia por Escipión. Eso me parecía que trascendía la cuestión militar.

P. En la novela hay muchos episodios pequeños, con los esclavos, el teatro o las costumbres, que complementan la trama principal. ¿Había algún aspecto que le interesase destacar?

R. Para que tengas una sensación de que vas a vivir la historia tienes que rellenar muy bien el escenario. Eso implica que tiene que haber esclavos y temas relacionados con la vida diaria. Ninguna novela anterior sobre Escipión y Aníbal habla de Plauto y es el origen de la comedia clásica, me parece interesante contarlo. Entiendo que es una rayada mía mental que cuente todo el argumento de su obra Asinaria, pero sé que es muy poco habitual que alguien se vaya a leer la Asinaria, así que busco estrategias para contarla. Esto le da fondo al texto y creo que la gente lo agradece.

P. Los autores de ficción suelen decir que los personajes tienen vida propia y hacen lo que quieren, pero en la novela histórica no tiene esa libertad. ¿Se ha sentido atado por la historia?

R. No puedo cambiar los grandes eventos, pero con los personajes secundarios, reales o de ficción, hay más margen. Con Cayo Lelio, quien va a ser el gran hombre de Escipión, me pasó alguna vez que había pensado una serie de cosas para él y acaba haciendo otras. Lo mejor es dejarlo hacer. Normalmente se queda como ha decidido el personaje. El límite es no transgredir la documentación histórica.

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