Premios Nobel

¿Quién ganará el Nobel de Literatura? Esto es lo que dicen las apuestas

Las escritoras Maryse Condé y Liudmila Ulítskaya encabezan las listas para este jueves. Se espera que tras el premio a Peter Handke la Academia sueca deje atrás la polémica en 2020

Entrada al edificio de la Academia sueca en Estocolmo.
Entrada al edificio de la Academia sueca en Estocolmo.Steffen Trumpf/dpa / Steffen Trumpf/dpa

No ha sido este un octubre más, ni un año cualquiera, en el mundo literario, ni en los demás mundos, claro está. Pero, a pesar de que las cancelaciones de festivales, ferias y encuentros del sector del libro siguen llenando el no calendario de la pandemia desde marzo, mañana se mantendrá una de las citas anuales más esperadas e importantes, el momento más pop del, por lo general, vetusto universo libresco. El fallo del premio Nobel de Literatura será anunciado el jueves por el profesor Anders Olsson, presidente de la Academia Sueca, a las 13.00 por videoconferencia, como ya ha ocurrido en otras ocasiones.

Aunque en el otoño de 2020 no ha habido ocasión de esparcir rumores o especular sobre quien ganará el máximo galardón literario en los pasillos de la Feria de Fráncfort, las cábalas no han desaparecido en absoluto. En la casa de apuestas Ladbrokes la escritora Maryse Condé (Guadalupe, 83 años) encabezaba este miércoles por la mañana la lista de favoritos seguida muy de cerca por Liudmila Ulítskaya (Rusia, 77 años).

Condé, autora de la novela en dos tomos Segou y cuya última obra traducida en castellano este mismo año es La vida sin maquillaje (Impedimenta), recibió en 2018 el Premio Nobel Alternativo, que se entrega también en diciembre en Estocolmo unos días antes de la entrega del Nobel oficial. Ese año, 2018, fue el mismo en el que la Academia sueca —envuelta en un escándalo sexual y de filtraciones de los nombres de los premiados que desembocó en la dimisión de varios de sus miembros—, optó por no fallar el galardón y emprender un proceso de reflexión y cambios. Por eso, el octubre pasado, el anuncio del premio Nobel fue doble e incluyó el premio de 2018, que fue para la polaca Olga Tokarczuk —nombre que junto al de la rusa Ulítskaya sonaba entre los favoritos a obtener el galardón—.

Pero el nubarrón de la polémica no se despejó, ya que además de Tokarczuk el otro ganador, que recogió el premio de 2019, fue el dramaturgo y escritor austriaco Peter Handke. Su nombre había sido muchas veces mencionado entre los candidatos al Nobel, pero los expertos consideraban imposible que lo recibiera por sus posturas de apoyo al líder serbio Slobodan Milosevic durante el conflicto de la antigua Yugoslavia.

Un halo tóxico parecía rodear a Handke y el fallo del Nobel lo confirmó: desde el mismo momento en que se hizo público que había sido premiado, autores como Joyce Carol Oates o Salman Rushdie expresaron su rechazo, así como la organización de escritores PEN. Las protestas siguieron hasta la misma entrega del premio en diciembre en Estocolmo, cuando un académico boicoteó la ceremonia. La prensa sueca calificó lo sucedido como un claro ejemplo de cómo se puede “hundir una marca”, en este caso la del Nobel de Literatura.

Todos estos antecedentes hacen pensar que en 2020 el galardón recaerá en una persona de reconocido prestigio y que no suscite polémica. También que, en estos tiempos de revisión de faltas, puede que el jurado trate de compensar desajustes de género y nacionalidad, ya que el número de mujeres premiadas hasta la fecha ha sido tan solo de 15.

El Nobel ha servido para dar a conocer a autores desconocidos para el gran público (por citar un ejemplo, la austriaca Jelinek apenas había vendido 1.300 ejemplares en EE UU de sus obras de teatro y multiplicó exponencialmente las ventas en los dos meses después del anuncio del Nobel). Pero el premio de la Academia sueca también ha servido de termómetro social y político, en un intento por mantener su relevancia y eco. Si el viento que sopla hoy es el del final de la globalización cabría esperar que el Nobel lo reciba algún escandinavo, y si lo que se escucha es la protesta por el ninguneo y discriminación racial y de género, el galardón viajaría más lejos. Escritores buenos, muy buenos, hay muchos en el mundo.

El abanico de posibilidades es amplio y abarca desde a las canadienses Margaret Atwood, archifamosa novelista autora de El cuento de la criada, hasta a la reputada y distinguida poeta Anne Carson, pasado por el japonés Murakami, la británica Hilary Mantel o el poeta surcoreano Ko Un. También figuran en las listas clásicos candidatos como el español Javier Marías, el checo Milan Kundera y el noruego Jon Fosse. Otros nombres que suenan con fuerza son el del keniata Ngugi Wa Thiong’o que visitó Barcelona en 2019, y el israelí David Grosman. Al gran poeta sirio, Adonis, se suma el mexicano Homero Aridjis en las listas de Ladbrokes.

La nómina de autores que no han recibido el Nobel (Nabokov, Borges y más recientemente John Ashberry) es casi tan (o incluso más) apabullante que los que sí lo han obtenido, entre los que se cuentan grandes autores y también muchos otros escritores que han caído en el olvido. Las discusiones y misterios en torno al Nobel han dado y siguen dando mucho de sí, sin tener que recurrir al ya clásico debate que arrancó en 2016 sobre si Bob Dylan debió recibirlo o no. Por cierto, ya no hay trovadores en la lista y Philip Roth murió sin abandonar la de eternos candidatos al Nobel.




Lo más visto en...

Top 50