Coronavirus

La industria cultural perderá casi 3.000 millones de euros en un mes de parálisis por el coronavirus

“Somos la cuarta industria más importante en España, necesitamos ayuda urgente”, reclama Jesús Cimarro, presidente de la Academia de las Artes Escénicas

Cines Callao de Madrid este viernes, cerrados para frenar el avance del coronavirus. EDUARDO PARRA (EUROPA PRESS) VÍDEO: ATLAS

Han cerrado los teatros, los cines, las salas de conciertos, los museos, los archivos, las librerías… Es una situación “trágica y dramática”. “Un caos”, dicen otros. Este es el balance que más repiten los agentes de la industria cultural ante la parálisis de consumo que se avecina por la crisis sanitaria del Covid-19. Calculan, de momento, un mes de cierre de la actividad creativa y comercial y “esto supondrá unas pérdidas de casi 3.000 millones de euros”, indican desde la Asociación para el Desarrollo de la Propiedad Intelectual (Adepi). La liga de fútbol ha evaluado la cantidad que perderá por paralizar el juego en 600 millones de euros.

La cultura aportó al PIB en 2019 una suma cercana a los 40.000 millones de euros, un 3,2% del total (con las aportaciones de la propiedad intelectual incluidas). Por eso el sector reclama al Gobierno de Pedro Sánchez ayudas y que sea tratado como uno de los más afectados e incorpore una línea de financiación que evite la pérdida de puestos de trabajo. En 2019, 710.200 personas fueron empleadas por la industria cultural, lo que representa un 3,6% del empleo total del país. Este dato reflejó un incremento sustancial del 2,9% y marcó un récord en generación de puestos de trabajo.

El sector de gestión colectiva está esbozando un plan, aún muy incipiente (se debería desarrollar la semana que viene) para crear un fondo de crisis financiado con la recaudación de los derechos de autor. Este fondo estaría gestionado por el Ministerio de Cultura. Pilar Jurado, presidenta de la SGAE, aclara que su entidad ya ayuda en ese sentido. “No podemos quitar el dinero a los que ya lo necesitan, para dárselo a los que lo van a necesitar ahora. Siempre ayudaremos cuanto podamos, pero es una responsabilidad del Gobierno aplicar medidas para que la mediana empresa no cierre. Dos meses de parón es demasiado para los autores, necesitan liquidez. Hay que paralizar los pagos de los impuestos y conceder préstamos blandos”, reclama Jurado.

Si no se actúa con urgencia a favor del empleo cultural, esa amplia red desaparecerá. “Somos la cuarta industria más importante en España, necesitamos ayuda urgente”, reclama Jesús Cimarro, empresario teatral y presidente de la Academia de las Artes Escénicas. Ha cancelado en los últimos tres días cerca de 30 funciones y ha ejecutado ERTE a todos los empleados de los teatros clausurados. “Necesitamos un compromiso claro de las Administraciones: va a desaparecer el trabajo de miles de familias y no nos lo podemos permitir”, recuerda Cimarro, que tenía cita con José Manuel Rodríguez Uribes este jueves, pero fue aplazada por la cuarentena en la que se encuentra el ministro de Cultura. “El lunes volveré a llamar a la puerta”, asegura el productor.

Tal y como ha podido saber EL PAÍS, el próximo martes Rodríguez Uribes llevará al Consejo de Ministros una serie de medidas para apoyar a sus representados. En este momento las están elaborando. Cultura asegura que están en contacto con el sector, “en fase de escucha para que nos trasladen información del estado de la situación y se puedan aportar soluciones en el marco general de apoyo que ha abierto el Gobierno”, explican.

Así, María José Gálvez, directora General del Libro y Fomento de la lectura, ha llamado este viernes a Miguel Barrero, presidente de la Federación del Gremio de Editores de España (FGEE), para informarse del estado en el que se encuentra la industria cultural que más beneficios aporta al PIB (un 32,9% del total del sector). A Barrero le preocupa más la recuperación de la crisis que una inyección inmediata de dinero. Quieren el compromiso político para el día después de la tormenta. “Necesitaremos ayudas consolidadas a la pequeña y mediana empresa editorial. Van a sufrir mucho”, cuenta Barrero. Indica a largo plazo el incentivo del comercio interior y exterior, así como la inversión en compra de libros para bibliotecas cuando todo haya pasado.

No quieren que vuelva el fantasma de 2008. Pero está aquí. Así lo ven los libreros. ¿Cuánto puede resistir una librería sin abrir al público? Depende del precio del alquiler. Algunos comercios aseguran que hasta junio podrían aguantar esta situación, siempre y cuando reciban la ayuda de las administraciones. Reclaman la reducción de “la cuota de autónomos, la aplicación del IBI cultural (exención del mismo), la aplicación de créditos blandos y la reducción al mínimo de impuestos”, aclara Alberto Sánchez, presidente de Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL). “La situación de las librerías ya era límite, con esta turbulencia vamos a sufrir muchísimo”, comenta el librero. Tienen una previsión de cuatro meses sin ventas, hasta la Feria del Libro de Madrid, que se ha trasladado a octubre. Y San Jordi, a la espera de que Patrici Tixis, presidente del Gremio de Editores de Cataluña, anuncie la cancelación.

Jesús Marugán, dueño de Akira Cómics, actuará a puerta cerrada con los pedidos web, mientras no se cancele el reparto a domicilio. Por su página le entra el 50% de la facturación anual, con eso podrá vivir y pagar los sueldos de sus nueve trabajadores los próximos 50 días. Más lo ve difícil. “Es la única opción para la supervivencia, mientras no se bloquee eso también con el estado de excepción”, reconoce, siempre y cuando las Administraciones retrasen de manera inmediata el pago de tributaciones.

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