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La Universidad de Alicante rectifica y anula el borrado del ‘caso Miguel Hernández’

La entidad académica considera que la función de Baena Tocón, secretario judicial de la condena a muerte del poeta, es de interés público

Reproducción del retrato que Buero Vallejo hizo a Miguel Hernández, en un mural en Orihuela (Alicante) en memoria del poeta.Vídeo: PEPE OLIVARES / VIDEO: EPV

La Universidad de Alicante (UA) ha anulado la decisión de su Gerencia por la que había acordado suprimir el nombre de Antonio Luis Baena Tocón, secretario judicial que participó en el proceso que condenó a muerte a Miguel Hernández, de varios textos firmados por el catedrático de Literatura de la entidad académica Juan Antonio Ríos. En la resolución al recurso de alzada presentado por Ríos, la UA considera que las funciones desempeñadas por Baena Tocón, al ser públicas, “son de interés público”, por lo que “la publicación de su nombre no es contraria a la normativa de protección de datos de carácter personal”.

Un informe del Vicerrectorado de Investigación y Transferencia de Conocimiento, encargado por el rectorado para esta resolución, concluye que los textos de Ríos revisten “el carácter de ser un trabajo de investigación científica o histórica” y que “su difusión e impacto forman parte del proceso investigador ordinario”. Además, considera que la publicación de obras de este tipo en “repositorios institucionales de universidades y centros de investigación” se considera “un índice de calidad de la difusión científica y una extensión de contenido digital de la investigación misma”. Por tanto, la eliminación de cualquier nombre o apellidos en los metadatos (los datos de búsqueda en Internet) puede “afectar al impacto digital de la investigación”.

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Estos metadatos eran el epicentro de la decisión inicial tomada por la UA. Tal como adelantó EL PAÍS el pasado mes de junio, el nombre de Baena Tocón había sido suprimido, [desindexado] del repositorio de la UA (RUA) y sustituido por sus iniciales completas ALBT, a petición del hijo del secretario judicial franquista, que apelaba a la ley de protección de datos personales y al derecho al olvido digital.

Tras la fuerte polémica desencadenada ante esta medida, el rector de la Universidad de Alicante, Manuel Palomar, señaló que se había tomado la decisión por cautela y que todo quedaba pendiente del estudio que iba a realizar la UA tras el recurso de alzada presentado por Ríos. Para el rector, la clave estaba en estos metadatos, de los que aseguró que iban a tratar de incluir como parte de la obra investigadora en sí misma, para que no estuvieran afectados por la normativa de protección de datos.

La UA se enfrentaba a “derechos y leyes novedosas que deben ser objeto de debate en una universidad”, ha ratificado Palomar esta mañana. Se refería a la prevalencia de los hechos históricos sobre la protección de datos. Un informe de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) es el punto de apoyo que la entidad académica alicantina ha encontrado para dar marcha atrás a su determinación inicial. “Las nuevas circunstancias” subrayadas en este texto, utilizado para resolver el recurso de alzada, “indican que la publicación de datos personales no es contraria al derecho de la protección de datos”.

Tres son los puntos que han cimentado el golpe de timón de la UA. El primero, que la AEPD certifica que las obras afectadas tenían “fines de investigación científica o histórica”. El segundo, que Baena Tocón debe ser considerado “autoridad pública”, ya que en el consejo de guerra que condenó a muerte a Miguel Hernández ejerció como funcionario público. Y tercero, el “concepto de investigación en un sentido amplio”. Es decir, que “los metadatos utilizados en los buscadores forman parte de la investigación” y, por tanto, pueden estar, como el resto de la obra, a disposición de cualquiera que los busque.

De esta forma, el dictamen del campus alicantino considera que “toda la fundamentación expuesta” en los diferentes estudios realizados por el gabinete jurídico de la UA “desvirtúa las alegaciones presentadas” por el hijo de Baena Tocón, con lo que el rectorado ha resuelto, finalmente, “anular la resolución de la gerencia de 12 de junio de 2019 y, en consecuencia, la medida acordada de desindexación de la publicación en el RUA El caso Diego San José y el Juez Humorista”, la obra de Ríos afectada por esta decisión. En los buscadores de Internet de la UA volverán a aparecer “los nombres y apellidos de la persona a que se refiere la mencionada resolución”.

El dictamen de la entidad académica alicantina, contra el que cabe recurso por vías judiciales fuera del ámbito universitario, da traslado también a la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, perteneciente a la UA, “para su conocimiento y efectos que puedan resultar procedentes”. Es decir, para que el nombre de Baena Tocón pueda volver a aparecer en los índices de búsqueda por Internet, al alcance de cualquier investigador o interesado, una vez que Ríos dé su consentimiento para que su texto vuelva al RUA.

“Creo que ha sido un error. Los errores se corrigen y punto”

El profesor afectado, Juan Antonio Ríos, celebra que se haya vuelto “al sentido común”. “Menos mal que se ha rectificado”, sostiene, “porque la decisión de la universidad” de suprimir nombres en textos históricos “limitaba” su trabajo como investigador. “Creo que se ha cometido un error y los errores se corrigen, y punto”, manifiesta. Ríos, que tras la resolución inicial de la gerencia de la UA solicitó eliminar el artículo del RUA, pedirá que se vuelva a publicar “en septiembre”. “Es una tarea de cinco minutos, pero en agosto no puedo hacerla”.

“Lo que salió en junio”, el artículo de EL PAÍS en el que se puso de manifiesto la medida de la UA, “escandalizó a todo el colectivo de investigadores, historiadores y archiveros”, recalca Ríos, que confiesa que aún sigue “estupefacto” por la iniciativa de la UA. “Ni siquiera hubo polémica, sino una condena unánime” por parte de todos los ámbitos académicos. “Aparecieron más de 50 artículos en prensa y en ninguno se defendió la decisión de la universidad”. Una vez que regrese la actividad al campus de San Vicente, este catedrático de Literatura continuará su labor investigadora. “Es mi trabajo y seguiré haciéndolo”, zanja Ríos.

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