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La ‘Mona Lisa’, de mudanza por obras en casa

La pintura de Leonardo cambia durante tres meses de planta en el Louvre

Mona Lisa, de Leonardo da Vinci, en la sala de los Estados, su ubicación habitual.
Mona Lisa, de Leonardo da Vinci, en la sala de los Estados, su ubicación habitual. AFP

El Louvre trasladará la Mona Lisa a otra planta del museo hasta que concluya la renovación de la sala de los Estados, donde suele mostrarse la obra maestra de Leonardo da Vinci. El lienzo quedará expuesto, a partir del 17 de julio y hasta mediados de octubre, en la galería Médicis, junto a pinturas de Rubens y otros maestros de la escuela flamenca. Esta mudanza temporal responde a la necesidad de adaptar la sala a las normas de seguridad y también de aumentar la fluidez de entradas y salidas, como parte de un plan impulsado desde 2014 por el director general del museo, Jean-Luc Martinez. Desde entonces, el centro ha invertido cerca de 60 millones de euros en mejorar los accesos y reducir las colas.

Aun así, el traslado de la obra de Da Vinci no entraba en los planes del Louvre. Una portavoz del museo explicó ayer que la idea inicial era mantener la Gioconda en la sala de los Estados hasta que terminasen las obras, pero se cambió de opinión tras una protesta de sus agentes de seguridad en mayo, que terminó provocando un cierre de 24 horas. Los trabajadores de la pinacoteca se quejaron por el flujo incontrolable de visitas que recibe el Louvre, que en 2018 batió su propio récord al acoger a 10,2 millones de personas, lo que supone un aumento del 25% con respecto al año anterior. La situación se había agravado desde enero, cuando empezaron las obras de renovación en la sala de los Estados, lo que obligó a colocar andamios y cerrar uno de sus dos accesos, lo que dificultó todavía más la circulación.

Ante las quejas de los trabajadores, el museo puso en marcha este plan b. "La política del Louvre es mantener las obras visibles el mayor tiempo posible, pero el 70% de los visitantes acuden al museo con la intención de ver la Mona Lisa, lo que ha provocado un embotellamiento", reconocía ayer una portavoz del Louvre. El traslado temporal se acabó imponiendo como la mejor solución para garantizar "la calidad de las visitas y el trabajo de los agentes de seguridad", añadió la misma fuente.
La Mona Lisa será descolgada el 16 de julio y aparecerá en la galería Médicis, en la primera planta del museo, al día siguiente. Es la tercera vez que la obra cambia de ubicación en el Louvre. Entre 1992 y 1995, fue expuesta en la Gran Galería por motivos museográficos y, de 2001 a 2005, fue trasladada a la sala Rosa durante una renovación previa de su actual emplazamiento. El cuadro, de estado frágil, tiene prohibido salir del museo.

La última vez que se expuso fuera de París fue en 1974, cuando la obra visitó Moscú y Tokio por decisión del Elíseo y contra la opinión de los conservadores del museo. En 2018, la exministra de Cultura Françoise Nyssen propuso hacer circular la Gioconda por el territorio francés, pero renunció a sus planes frente a la reacción furibunda del mundo del arte. El cuadro está pintado sobre una plancha de madera de álamo ligeramente curvada y tiene una fisura no restaurable en su reverso.


La Mona Lisa tampoco formará parte de la exposición que el Louvre prepara para celebrar el 500º aniversario de la muerte de Da Vinci, que se inaugurará el 24 de octubre. "No podemos privar a 15.000 visitantes al día de ver la Gioconda ", argumentó Martinez.

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