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John Ford: 125 años del hombre que inventó América

TCM homenajea al realizador estrenando un documental en el que se analiza la trayectoria del cineasta y cómo logró captar el carácter profundo de los Estados Unidos

“Me llamo John Ford y hago películas del oeste”. Así se definió en una ocasión este legendario realizador de origen irlandés. Y es bien cierto. Ford dirigió wésterns inolvidables como La diligencia, Fort Apache, Centauros del desierto o El hombre que mató a Liberty Valance, entre otros muchos, la mayoría verdaderas obras maestras del cine. Pero su mirada fue mucho más allá. Rodó dramas con un intenso contenido social como Las uvas de la ira o ¡Qué verde era mi valle! También filmes en los que recordaba la Irlanda que tuvieron que dejar sus padres como El hombre tranquilo y El delator o bélicas como Escrito bajo el sol. Incluso una que transcurre en el corazón mismo del continente africano como Mogambo.

John Martin Feeney, que así se llamaba en realidad John Ford, nació hace 125 años, el 1 de febrero de 1894. TCM le recuerda y homenajea estrenando en exclusiva John Ford: el hombre que inventó América, un documental dirigido por Jean-Christophe Klotz en el que se analiza la trayectoria del cineasta y cómo, a lo largo de su filmografía, logró, mejor que ningún otro realizador, captar el carácter profundo de los Estados Unidos. Sus mitos, sus héroes, sus utopías y esperanzas.

El largometraje se detiene especialmente en los documentales que John Ford rodó durante la Segunda Guerra Mundial. John Ford se alistó en la marina estadounidense después del ataque japonés a Pearl Harbor. Quería convencer a las autoridades militares de la necesidad de formar a fotógrafos y cámaras para que retrataran el conflicto desde el punto de vista americano. Tras intensas negociaciones, Ford consiguió salirse con la suya y se encargó personalmente de la formación de estos nuevos reclutas.

“John Ford, como hijo de emigrantes que era, quería ser aceptado en la sociedad americana”, apunta Joseph McBride, biógrafo del director. “Ansiaba ser aceptado por la clase dirigente y terminó por conseguirlo, pero en el fondo era un rebelde irlandés que se oponía a la clase dirigente. Así que siempre estaba dividido entre ambos extremos, lo que hace de él una persona y un artista muy interesante”.

Ford recorrió con sus camarógrafos casi todos los campos de batalla. Estuvo en las arenas del desierto africano; se metió en las lanchas que participaron en el Desembarco de Normandía; siguió a las tropas que marcharon sobre Alemania y las que combatían en las aguas del Pacífico. Su bautismo de fuego tuvo lugar en 1942 en las islas Midway. Dio una sola orden a su joven cámara: “Fotografía caras. El combate siempre lo podemos recrear después”, le dijo. El director fue herido en el brazo por un impacto de metralla, pero continuó filmando, logrando un metraje de una inusual intensidad. La batalla de Midway ganó el Oscar al mejor documental en 1942, uno de los cinco que lograría Ford a lo largo de su carrera.

Como decía François Truffaut, John Ford probablemente no solo inventó el wéstern como género, sino el propio cine. Con los años, tal y como se recoge en el documental, la visión que tenía sobre su país y que se reflejaba en su cine se fue haciendo cada vez más amarga y pesimista. John Ford: el hombre que inventó América muestra a un cineasta que nació hace 125 años complejo y contradictorio, el espejo en definitiva de su propio país, los Estados Unidos de América.

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