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La imposibilidad de la ruptura de la unidad de Europa

Guillermo Altares presenta el libro 'Una lección olvidada', un repaso de 20 historias claves para entender el devenir del continente

Guillermo Altares, ayer en Madrid.
Guillermo Altares, ayer en Madrid.

Europa no puede deshacerse, porque ya es una unidad, porque la tela de araña ha cohesionado de tal forma a los europeos que aunque las cargas de profundidad vengan desde dentro de la UE, de países como Hungría o Polonia, no hay posibilidad de ruptura. Apostando por esta Europa eterna aparece Una lección olvidada (Tusquets Editores), del periodista de EL PAÍS Guillermo Altares, que a través de 20 historias recorre la historia de un continente, y que ayer presentó en Madrid en un diálogo con Claudi Pérez, redactor jefe de España de este diario y ex corresponsal en Bruselas.

En esa conversación acerca de una obra que Pérez definió como un On The Road que empieza en las rotondas cercanas a las cuevas francesas de Chauvet, que albergan pinturas de hace 36.000 años, hasta las afueras de Prístina, como cierre en la guerra de los Balcanes, hubo lugar para reflexiones sobre lo poco que se conoce de la verdad de Europa, donde han triunfado las narraciones escritas por los vencedores, que dan lugar a leyendas negras como la de Nerón (“En realidad, no sabemos si era un asesino o se le denostó a posteriori; de la misma forma que alabamos a Marco Aurelio sin que recordemos que fue el que más cristianos quemó”, apuntó Altares). Por eso el libro no habla de blancos y negros, sino que ilustra grises “que hacen pensar, que se entienden al final, al acabar el puzle”, explicó Pérez. 

Una historia que rima

Y sí, en Europa “sabemos meternos en líos” —al fin y al cabo, según Víctor Hugo, “todas las guerras en Europa son guerras civiles”—, más aún, “incluso no sabemos de dónde venimos”, aseguró el autor, recordando que en España hubo un cambio completo de la población masculina hace 4.500 años, o que el Reino Unido conoció otra completa revolución demográfica hace 30 siglos. Aun así, citando a otro de los asistentes, Joaquín Estefanía: “Europa es la última utopía factible”.

Ni siquiera morirá con el Brexit porque, como se afirmó en la presentación, Gran Bretaña podrá salirse de la UE, pero Europa seguirá dentro de Gran Bretaña. Como ejemplo, ahí está el sarcófago de una romana del siglo IV encontrado en Londres, una dama que, según se sabe por el ADN, procedía de Iberia y portaba sedas de Palmira. Altares pasea al lector por el cerro de Garabitas en la madrileña Casa de Campo, desde donde fue bombardeada la capital durante la Guerra Civil; por los restos de la Comuna en París; por el Berlín del final de la Segunda Guerra Mundial. Escenarios donde, parafraseando a Mark Twain, “la historia no se repite, pero rima”.

Se habló también de Caravaggio, uno de los más grandes pintores de la humanidad "y un buen canalla"; de cómo la Comuna de París encuentra el eco de su libertad en una película como la danesa El festín de Babette; de la curiosa pasión europeísta de España, una nota que nos diferencia al resto del continente, donde, según los periodistas, la ultraderecha absorbe el voto obrero, y de cómo Altares ha rehuido dedicar un capítulo a la ciudad de Bruselas. "¿Cuál será capítulo 21º? Dudo mucho que estalle la UE. Aunque cierro con el capítulo de Kosovo y ese es pesimista. Los nacionalismos construyen conflictos que no existen", reflexionó Guillermo Altares. "El mayor problema que tenemos es la demografía, la falta de natalidad, y en cambio se escucha sin parar que el riesgo para la UE es la inmigración, cuando es justo lo contrario. Además, ¿cómo no vas a huir de un país como Siria? ¿Cómo piensa algún gobernante europeo que eso se puede parar? Las mismas fronteras que atraviesan los sirios son las mismas que cruzaron los húngaros huyendo de los comunistas".

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