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Lluis Pasqual: “Los políticos catalanes se han vuelto agitadores”

El exdirector del Lliure presenta ‘Romancero gitano’ con Núria Espert, que niega que hubiera maltrato en los ensayos de ‘El Rei Lear’

Núria Espert y Lluís Pasqual, este jueves en Madrid.
Núria Espert y Lluís Pasqual, este jueves en Madrid. EFE

“Estuve en todos los ensayos de El rei Lear, interviniera yo o no, y nunca hubo maltrato por parte de Lluís Pasqual”. Con contundencia y claridad, la actriz Nuria Espert, de 83 años, salió ayer en defensa del exdirector del Teatre Lliure, quien presentó su dimisión a finales de agosto tras una denuncia de despotismo y maltrato por parte de la actriz Andrea Ros en uno de los ensayos de la obra, que se estrenó en Barcelona en enero de 2015.

Sin nombrar en ningún momento a esta intérprete, que fue miembro de la joven compañía del Lliure, Espert, que encarnaba en aquella ocasión al rey Lear, aseguró ayer en Madrid que, al estar tan preocupada por su papel, no faltó a ninguno de los ensayos de este montaje de Shakespeare, que reunió sobre el escenario a 25 actores y músicos.

“Estuve hasta en las clases de esgrima previas. Lo que esa actriz, que hacía el papel de la hija Cordelia, denunció es absolutamente mentira. Eso no pasó en los ensayos. No hubo nunca una voz más alta que otra para ninguno de los actores, ni con los protagonistas ni con los muchachos del coro. Eso que ella dice que ocurrió es falso. Un día, Pasqual le dio una indicación y ella contestó con un ‘vale’. ‘Dices vale, pero luego no lo haces’, fue lo único que le dijo Pasqual. Yo estaba al lado y lo oí todo”, explicó Espert, junto al director de escena, durante la presentación de Romancero gitano, la obra de García Lorca que estrenan el día 17 en el Teatro de la Abadía, en Madrid.

Expectación máxima

La expectación era máxima. Por primera vez, Lluis Pasqual (67 años) comparecía públicamente tras su sonada dimisión al frente de un teatro creado por él mismo y que dirigió durante los últimos ocho años. “No sé si el independentismo ha tenido algo que ver o no en este vodevil que he vivido. Llevamos muchos años con una enorme tensión en Cataluña. La radicalidad contamina el ambiente y hace salir a la gente a la calle de manera irracional. Una cosa que reprocho a los políticos es que nosotros les pagamos para que hagan bien su trabajo y no están cumpliendo. Los políticos en Cataluña han dejado de hacer política y se han convertido en agitadores, haciéndonos creer que la fuerza está solo en la calle”, denunció un Lluis Pasqual tenso pero midiendo sus palabras.

El exdirector del Lliure, una de las figuras más importantes del teatro en Europa, aseguró que no salió a defenderse, con las primeras denuncias de la actriz y el apoyo posterior de un grupo anónimo de feministas a través de las redes sociales, porque todo aquello contaminó a una parte del teatro, cuyo comité de empresa anunció la elaboración de un informe de salud laboral de los empleados.

“Necesito la complicidad de la gente que trabaja conmigo. El teatro precisa de una profunda libertad. Todo puede suceder en una sala de ensayos, pero yo no sé trabajar con tensión y los que han colaborado conmigo lo saben. Si uno no se siente querido por algunas de las personas con las que trabaja, es mejor irse”, ha explicado el dramaturgo, que calificó de “calumnia” aquellas denuncias.

Aunque Pasqual dejó caer motivos políticos en su renuncia —“es significativo que dos medios independentistas, TVE 3 y el diario Ara, fueran los primeros en apuntarse a esas denuncias sin comprobar la autenticidad de las fuentes”—, el director reconoció que la petición del comité de empresa fue más decisiva para él que el procés: “Nadie me ha acusado de no ser independentista. No comparto sus ideas pero daré mi vida por defenderlas. Esta es mi opción. Un teatro no puede ser sectario. Nadie sale al teatro vestido de amarillo”.

De la mano de Federico

Romancero gitano —cuya idea inicial surgió tras la concesión a Nuria Espert de uno de los galardones del Premio Teatro Europa, que recogerá en noviembre en San Petersburgo— supone la novena colaboración sobre un escenario de la actriz y Lluis Pasqual. Ambos han ido de la mano de Federico García Lorca en muchas ocasiones. El poeta ha formado parte de sus biografías y de su corazón. “Yo soy una intérprete marcada por Lorca, sus personajes, sus poemas, su biografía. Ha teñido mi interpretación y mi vida. Cuanto recito sobre un escenario nace de él”, dijo ayer Espert, que estará sola en escena en un montaje simple, donde reinará la palabra del poeta, con dramaturgia y dirección de Pasqual. Romancero gitano se estrenará el 17 de octubre en el Teatro de la Abadía, donde se representará hasta el 11 de noviembre.

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