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Los Machado en la Revolución Francesa

El drama 'La diosa Razón', hallado entre los manuscritos de los autores, desvela cómo proyectaron su temor ante la radicalización ideológica en la Segunda República

Los hermanos Machado. Antonio, sentado; Manuel, de pie.
Los hermanos Machado. Antonio, sentado; Manuel, de pie.

Imaginemos a Antonio y a Manuel Machado escribiendo sobre una heroína de la Revolución Francesa. Manuel recrea el arte de los diálogos y Antonio la dimensión filosófica de la acción dramática. Es una tarde ceniza y polvorienta. O quizás una mañana de sol. Son los años de crisis de la Segunda República. Hay una atmósfera eléctrica e inquietante en el aire. Los hermanos creen que la pluma, la reflexión, la cultura pueden salvar a España de lo que está por venir. En el drama de los años de terror de la Revolución Francesa adivinan un perturbador reflejo especular.

El escritor Antonio Rodríguez Almodóvar, experto en la obra machadiana, sigue el río sereno de la letra del drama La diosa Razón. Caligrafía concisa, segura, breve, afilada. Ese manuscrito es uno de los grandes hallazgos del fondo de los hermanos Machado, un fabuloso corpus documental adquirido hace algunos meses por la Fundación Unicaja. Cartas cruzadas, bocetos de poemas y cuadernos para las clases forman un conjunto de más de 4.500 manuscritos que sirven para interpretar la biografía de dos grandes escritores en la encrucijada histórica de un país.

Rodríguez Almodóvar, reconstructor del rompecabezas documental, intuye que La diosa Razón es lo más valioso. “Yo esperaba algo más liviano, una comedia frívola, pero se trata de una obra dramática muy seria”, explica emocionado tras analizar exhaustivamente este manuscrito que durante años fue una obsesión de los machadianos por ser inencontrable, ya que solo aparecía una referencia en la biografía de Miguel Pérez Ferrero Vida de Antonio Machado y Manuel (1947).

Antonio y Manuel Machado, retratados por su hermano José. ampliar foto
Antonio y Manuel Machado, retratados por su hermano José.

La diosa Razón recrea la historia de la española Teresa Cabarrús, la famosa madame Tallien, esposa de Jean-Baptiste Tallien, delegado de la Convención en Burdeos. Era hija de Francisco Cabarrús, fundador del Banco de San Carlos y ministro de José Bonaparte en su breve reinado en España. Y fue una de las tres damas del Directorio junto a Josefina Bonaparte y madame Récamier. En la Revolución sufrió prisión , pero también destacó como heroína salvadora, aunque hay quien considera que fue responsable de numerosas delaciones. Su leyenda bascula entre el apelativo de madame Guillotine y Nuestra Señora de Termidor. “Era una mujer de gran belleza y seducción. Muy inteligente. El drama de los Machado recupera su lado humano frente a la mujer mundana”, apunta Rodríguez Almodóvar.

Varios aspectos se intuyen al leer este drama. “En las obras de teatro creadas por los dos hay tal armonía estilística que es difícil adivinar qué escribe cada uno. En la agilidad de los diálogos y la literatura coloquial se adivina a Manuel, como pasa en La Lola se va a los puertos, pero aquí ocurre algo distinto”, asegura el narrador y cuentista sevillano.

La diosa Razón podría ser la obra dramática más claramente nacida de Antonio Machado. Hay un vivo interés por mostrar la dimensión ética de la escritura, un fondo filosófico y los parlamentos largos más típicos del poeta-pensador. “Me da la impresión de que está más presente Antonio que Manuel. Conozco perfectamente la letra de Antonio y hay una anotación que me confirma esta hipótesis. La dramaturgia está más cerca de una concepción intelectual”, desvela el investigador.

Manuscrito de 'La diosa Razón'. ampliar foto
Manuscrito de 'La diosa Razón'.

Inquietudes

Retrato de Madame Tallien (Teresa Cabarrús) por François Gérard (1804). ampliar foto
Retrato de Madame Tallien (Teresa Cabarrús) por François Gérard (1804).

La diosa Razón se escribe en los últimos días de la Segunda República, cuando se vivía un clima de radicalismo ideológico. En esta pieza proyectaron en un espejo narrativo los temores que tenían respecto al devenir de la República, ya que la obra sucede en la época más violenta de la Revolución Francesa. “Hay una inquietud intelectual sobre una terrible paradoja: cómo la razón se tuerce en ciertos momentos de la historia. Y también lo peligroso de halagar al pueblo convirtiendo sus pasiones en principios políticos. En este drama, quizás de forma inconsciente, muestran un trasunto de los últimos años de la República”, afirma Rodríguez Almodóvar.

Los Machado escriben con ojo de época, desvelan miedos, plantean interrogantes, advierten sobre las sombras que amenazan los tiempos felices. E iluminan la historia de otros españoles en la Revolución Francesa, como el Abate Marchena. El escritor sevillano, introductor en España del ideal revolucionario y traductor de Rousseau, Voltaire y Montesquieu aparece con el nombre fingido de Abate Llerena y como preceptor de Teresa Cabarrús.

Personajes históricos que se sumergen en páginas escritas con trazo sereno y seguro. Suena la voz de la ciudadana Teresa Cabarrús, la diosa Razón, Notre Dame de la Revolución, madame Guillotine. El drama en el que los Machado escribieron una historia paralela de lo que sucedía en una España a punto de precipitarse al abismo. Una obra que nunca se representó pero que se convirtió en atroz metáfora en los campos de batalla.

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