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La Junta de Andalucía liderará el cuarto intento de buscar la fosa de Lorca

La operación comenzará, previsiblemente, en otoño

La Junta de Andalucía ha aprobado poner en marcha los trabajos de búsqueda de la fosa donde, previsiblemente, podrían encontrarse los restos de Federico García Lorca, del maestro republicano Dióscoro Galindo y los dos banderilleros anarquistas, Francisco Galadí y Joaquín Arcollas. Todos ellos fueron asesinados la primeras horas del 18 de agosto de 1936 en Alfacar, a unos 20 kilómetros de Granada.

El vicepresidente de la Junta de Andalucía, Manuel Jiménez Barrios, ha anunciado esa búsqueda y ha recordado que es la primera vez que la administración andaluza se pone al frente de esta actuación. "La pilotaremos desde el Gobierno con la máxima transparencia cara a actuar por la verdad, la justicia y la reparación", afirmó. Oficialmente, no obstante, no se busca a Lorca ya que ningún miembro de su familia lo ha solicitado. Las pesquisas se centran en el maestro, a petición de su nieta, Nieves García, y los dos banderilleros. Con anterioridad, diversos particulares y asociaciones lo habían intentado hasta en tres ocasiones.

La semana pasada, una comisión técnica analizó nuevos datos aportados sobre el posible emplazamiento de los restos de los cuatro fusilados y acordó dar por veraces y sólidas las nuevas pruebas. "Hay claros indicios de que existen restos de represaliados en el lugar", aseguró Jiménez Barrios. Por tanto ya se ha puesto en marcha el procedimiento y la apertura del expediente que, probablemente, terminará con la búsqueda de los restos. Será en un emplazamiento donde no se había excavado anteriormente y que el hispanista Ian Gibson indica como el lugar donde se encuentran los cuatro asesinados. Son dos espacios perfectamente delimitados y están dentro del Parque Federico García Lorca de Alfacar, en las inmediaciones de la llamada Fuente Grande.

La semana próxima se abrirá un periodo de diez días para que quien lo considere oportuno presente alegaciones o nuevas informaciones para completar el caso. Posteriormente, la comisión se reunirá de nuevo y, a principios de agosto se licitará la búsqueda entre las empresas o grupos de trabajo que lo soliciten.

¿Y si aparece Lorca?

La búsqueda que casi con total seguridad arrancará en otoño no se centra en Lorca, sino a sus compañeros de fusilamiento. La familia del poeta no ha dado reclamado su desenterramiento pero, si están juntos los cuatro, será inevitable pensar que uno de los cuerpos es el del escritor. No obstante, el procedimiento establecido impedirá que se confirme con total seguridad. Los familiares tienen que donar ADN para el cotejo. Si la familia Lorca no lo hace, los restos seguirán sin identificar.

En ese caso, la ley obliga a inhumar los restos en un cementerios, lo que obligaría en cualquier caso a sacarlos de allí, o a convertir oficialmente el espacio donde se encuentran los huesos en un lugar de memoria y reconocimiento. En ese caso, los restos permanecerían donde se hallaran. Cualquiera de los dos espacios donde con toda probabilidad se llevarán a cabo las pesquisas, si nada cambia con los familiares, será donde presumiblemente repose Lorca.