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Musuk Nolte revela las caras más ocultas de Cuba

El fotógrafo retrata el lado espectral y decadente de la isla en una exposición del festival PHotoEspaña

Imagen de la exposición 'Sombra de isla', de Musuk Nolte.
Imagen de la exposición 'Sombra de isla', de Musuk Nolte.

Cuba está poblada de imágenes. Es el viejo pescador de Hemingway; las trompetas de la Sonora Matancera; la guerrilla de Fidel Castro entrando triunfante en La Habana; la efigie del Che en la Plaza de la Revolución; las prostitutas de La Habana; los almendrones… Por eso cuando el fotógrafo peruano Musuk Nolte (Ciudad de México, 1988) presentó su proyecto para la beca Elliott Erwitt Havana Club 7, que obtuvo el año pasado, propuso explorar el reverso de toda esa imaginería con una serie de instantáneas.

“Quería aproximarme a cada persona como si fuera una isla; encontrar la dimensión más emocional sobre cómo se vive en Cuba”, afirmó Nolte este miércoles durante la presentación en Casa de América de su exposición, Sombra de isla, en el marco del festival PHotoEspaña. “Sabía que era difícil intentar ir más allá del estereotipo”, agregó el fotógrafo sobre los inconvenientes a la hora de representar un espacio que ha sido tantas veces retratado e imaginado.

El viaje de Nolte a la isla tiene muchas idas y venidas, con un nudo central que empezó a tejer tras la muerte de Fidel en 2016. Viajó todavía ajeno a la beca que iba a recibir el año siguiente para asistir a los funerales del patriarca de la revolución, el símbolo del fin de una era. Nolte llegó meses después de que el Air Force One de Barack Obama, el primer presidente de Estados Unidos que visitaba Cuba en casi nueve décadas, aterrizara en La Habana, pero antes de que Raúl Castro cediera la presidencia a Miguel Díaz-Canel, el pasado abril. Sus fotografías en blanco y negro se hicieron en ese paréntesis y en medio de un proceso de cambio en la isla que avanza al ritmo de un motor desengrasado por las reticencias del régimen y la política hostil de Donald Trump contra el Gobierno comunista.

“Estaba buscando cosas que están más en la mente de los cubanos”, señala sobre la planeación del proyecto. “Empecé pensando en hacer algo sobre la santería y la mística de forma específica, pero esos elementos están latentes en la cotidianidad, en los paisajes”, agrega. La exposición emana un aire sobrecogedor. El artista retrata la dimensión más fantasmal del país y sus habitantes. Un hombre cruza una calle con un cigarrillo que le cuelga de la boca, la mano derecha sobre el esternón, como para darse ánimo, y una mirada muy intensa que recela hacia un punto indeterminado fuera del cuadro. Al fondo se recortan las siluetas de unos diminutos y espectrales paseantes. En otra instantánea, la imagen de un hombre aparece confundida entre una fila de columnas, cubierta de velos y de capas, según aprecia el autor, a semejanza de un ánima en pena.

Fotografía de una casa abandonada en el municipio de Isabela de Sagua (Cuba), de la exposición 'Sombra de isla', de Musuk Nolte.
Fotografía de una casa abandonada en el municipio de Isabela de Sagua (Cuba), de la exposición 'Sombra de isla', de Musuk Nolte.

Nolte observa también desde su lente un edificio abandonado en el municipio de Isabela de Sagua, a unos 300 kilómetros al este de La Habana. “Me interesaba ver esa casa como una isla dentro de la isla”, explica el fotógrafo, que incide en la importancia de retratar la individualidad de los objetos y las personas. Un sol que se pone atraviesa los arcos de las ventanas y proyecta una luz como de faro, que alude al movimiento, a la transformación de un lugar en el que casi se puede ver cómo el salitre se va comiendo la pintura de los muros.

Las imágenes de esta arquitectura decadente y de los espíritus de la isla toman el lugar de las postales, de las canciones alegres, de las promesas de la revolución, de los desafíos económicos. Detrás de los pasos de Rafael Felo Bacallao en la Orquesta Aragón, de la casona de El siglo de las luces o del libro de García Márquez que prometía una mirada de “cabo a rabo” sobre la isla y naufragó en un reportaje de unas cuantas páginas aparecen las fotografías de esta exposición para contar otro reverso de Cuba. Las sombras de la isla.