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El Met elige a su décimo director en 147 años de historia

Max Hollein es el primer responsable en seis décadas que no formaba parte de la institución cultural más prestigiosa de EE UU

Max Hollein.
Max Hollein.

Max Hollein es el nuevo líder artístico del Metropolitan Museum of Art de Nueva YorK (MET). El elegido para relevar a Thomas Campbell al frente de la institución cultural más prestigiosa en Estados Unidos dirigía hasta ahora The Fine Arts Museaums en San Francisco. El vienés será el décimo director en los 147 años de historia del museo y es la primera vez en seis décadas que se recurre a una personalidad fuera de la institución.

Hollein, de 48 años, asumirá el cargo en agosto, tras poco más de dos años en FAMSF. Como explica en una entrevista con el San Francisco Chronicle, nunca esperó que su mandato fuera a durar tan poco tiempo. “Pero cuando te llaman del museo más importante del mundo”, reconoce, “evidentemente escuchas”. El único lugar que es comparable al Met es el Louvre en París.

El Met llevaba un año buscando nuevo director artístico, un trabajo que combina a la vez las funciones de comisario de los cerca de dos millones de objetos que integran su colección, algunos con 5.000 años de antigüedad, gestor y diplomático. El FAMSF hace de paraguas del M.H. de Young Museum y del Legion of Honor. Antes, supervisó durante 15 años tres museos en Fráncfort (Alemania).

El museo cuenta con un presupuesto anual de 305 millones de dólares y fondos propios superiores a los 3.000 millones

Daniel Brodsky, presidente del consejo del museo en Nueva York, destaca del nuevo director que es “un innovador” que demostró durante su carrera una gran capacidad para organizar exhibiciones y construir colecciones. “Su conocimiento y pasión por el arte es expansiva”, valora en una nota. El museo cuenta con un presupuesto anual de 305 millones de dólares y fondos propios superiores a los 3.000 millones.

El Met es visitado cada año por siete millones de todo el mundo, cuatro veces más que los museos del FAMSF. El mes pasado cambió la política de admisiones y el pago de la entrada dejó de ser voluntario para los no residentes. Es una de las medidas adoptadas para hacer frente a las dificultades financieras por las que atraviesa y que forzaron también el pasado año la dimisión de Campbell.

El deterioro de las cuentas del Met, en parte relacionado con la remodelación del antiguo Whitney Museum, ahora conocido como Met Breuer, llevó a la institución a suspender los planes para expandir el espacio dedicado a la colección de arte moderno y contemporáneo. También redujo el número de muestras y eliminó un centenar de empleos. Es un reto al que enfrentó Hollein en el FAMSF.

El presidente ejecutivo del Met sigue siendo Dan Weiss. Max Hollein se concentra en el contenido. La intención de esta doble estructura de dirección, poco usual en los museos, busca repartir las responsabilidades en una institución tan grande y compleja. El objetivo es equilibrar las cuentas en un plazo de dos años y borrar así un déficit que el año pasado rondó los 10 millones.