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Teddy Bautista reaparece para recibir un premio y promete “pelear por la verdad”

El expresidente de la SGAE recoge el Apolo de Honor por su carrera en la sede de la entidad a la espera de ser juzgado por presunto desvío de fondos

Teddy Bautista, en la sede de la SGAE.
Teddy Bautista, en la sede de la SGAE.

Para Eduardo Teddy Bautista, la SGAE fue durante muchos años una segunda casa. Presidía una era gloriosa de la principal entidad de gestión del derecho de autor en España, entre recaudaciones que crecían y los aplausos de muchos socios. Por eso su salida resultó aún más traumática: se lo llevó detenido la Guardia Civil en 2011, acusado de administración desleal y asociación ilícita, entre otros delitos. Desde entonces, el músico desapareció para centrarse en su vida y su defensa judicial. Casi nunca ha regresado a la SGAE pero, cuando lo hace, encuentra cuatro paredes amigas, que no se han olvidado de él. El exlíder acudió a la sede madrileña a votar, en las elecciones de 2015, y fue encumbrado por decenas de socios al grito de "¡Presidente! ¡Presidente!". Y hoy ha regresado para recibir el Premio Apolo de Honor, por "una vida dedicada a la música". “Es lo que me ha salvado cuando mi existencia sufrió un cambio brusco, y lo que me ha permitido mantenerme en esta pelea por recuperar la verdad que juro que durará hasta el último minuto”, aseguró desde el escenario, ante un reducido público que acabó aplaudiendo de pie.

Con la prensa, después de la gala, Bautista no quiso hablar. Destacó que lo hará “al día siguiente de que se emita la sentencia”. Se limitó a señalar, con una sonrisa, que “lo importante es que tenemos a un ministro de Cultura que canta El novio de la muerte”, en referencia a cuando, hace tres días, Íñigo Méndez de Vigo entonó el himno de la Legión.

El expresidente de la SGAE se encuentra a la espera del comienzo del juicio contra él y otras 10 personas por un presunto desvío masivo de fondos desde la entidad. La Fiscalía Anticorrupción pidió para él siete años de cárcel. Será entonces en el tribunal donde Bautista expondrá su versión, aunque aseguró desconocer de momento la fecha del proceso. Ante la justicia, el músico ya ganó otra batalla en 2014: recuperó la pensión vitalicia de 26.269 euros que la SGAE le paga cada mes. Desde el escenario de los Apolo, afirmó: “Las mentiras tienen un problema: siempre hay alguien que se las cree. Yo quiero la verdad, pero también tiene su problema: es incómoda”.

Algo parecido explicó José Luis Rodríguez Neri, presente en el acto, e implicado en el mismo juicio -para él el fiscal pide 12 años y medio de prisión-. Irreconocible para sus propios amigos por la larga barba que ahora luce, Neri espera que el proceso empiece “cuanto antes”: “Nosotros lo queremos ya, son los jueces que tardan 100 años”. Según el juez, Bautista asignó a la empresa Microgénesis, de Neri, decenas de millones de la SGAE para el desarrollo de soluciones tecnológicas, lo que causó “perjuicios y pérdidas constantes a la entidad”, que el magistrado cuantifica en 21 millones de euros.

Fuentes de la SGAE subrayan que la entidad no organizó la entrega de premios, sino que se limitó a ofrecer una sala para su celebración a los socios que convocaron la gala. Sin embargo, dos vicepresidentes de la SGAE, Javier Losada y Pablo Pinilla, participaron en el evento. Los Apolo son entregados por Musicaem, una asociación que reúne a los creadores de temas y bandas sonoras para televisión y series, según su escueta página web. Bautista les dio las gracias por hacerle “volver a sentir músico”. Y sus responsables se las devolvieron con su apoyo y su cariño.

Porque lo cierto es que Bautista aún divide a la entidad. Hay socios que reniegan de su legado y colocan ahí el principio del fin de la SGAE. Otros opinan lo contrario: añoran su época “irrepetible”, consideran que todo el proceso judicial es injusto y que acabará absuelto. Muchos representantes del segundo grupo estaban en la gala. El editor Pablo Pinilla, encargado de entregar el galardón a Bautista, sostuvo que “su tiempo en la SGAE fue inolvidable. Ya era hora de que alguien le diera un premio”. Y el músico Juan Antonio Ipiña García, Tontxu, presentador de la gala, agregó: “Yo pongo la mano en el fuego por Teddy. Su discurso me ha hecho llorar, son acusaciones sin fundamento”:

Algunos de los defensores de Bautista tienen sus propias preocupaciones judiciales. Musicaem está liderada por Carlos Duque, ausente hoy, y Juan Fernández de Valderrama, que hizo de anfitrión. Ambos aparecen como investigados por el juez en el sumario del caso rueda -un presunto fraude por el que socios de la SGAE y directivos de televisiones conseguían millones gracias a la música emitida de madrugada-, al igual que la cantante Mónica Fernández de Valderrama, hermana de Juan y directiva de la SGAE. “No tengo ninguna situación judicial que comentar”, respondió sin embargo a este periódico. En la gala también estaba Rafael de Tena, investigado y a quien el juez atribuye en su primer auto sobre el caso un rol clave en la trama.

El músico Ramoncín ya ganó su pelea con la justicia. Procesado y absuelto en otra pieza judicial separada del caso SGAE, dejó el resumen más sugerente de la gala: “Esta casa es como el pueblo de Astérix. Que vengan los romanos, aquí no se entra”.