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Muere Dennis Edwards, uno de los vocalistas de The Temptations

El cantante encabezó el grupo de Motown durante sus años más audaces y productivos

Dos de los miembros de The Temptations, Damon Harris (izquierda) y Dennis Edwards (derecha), en una imagen de archivo.
Dos de los miembros de The Temptations, Damon Harris (izquierda) y Dennis Edwards (derecha), en una imagen de archivo. getty

Dennis Edwards, el poderoso cantante solista de los Temptations entre 1969 y 1977, falleció el jueves 1 de febrero, en Chicago. Dos días después, habría cumplido 75 años. En los últimos tiempos, encabezaba un espectáculo llamado The Temptations Review featuring Dennis Edwards, que recreaba todo el repertorio del grupo de Detroit más éxitos ajenos.

Eclipsados por el fulgor de solistas tan carismáticos como Marvin Gaye y Stevie Wonder, solemos olvidar que los Temptations fueron seguramente el paradigma de las virtudes de la discográfica Motown. En su contra, el hecho de que tuvieran una agitada vida interior, con abundantes cambios de formación y tragedias personales. Pero a su disposición estuvieron los mejores equipos de productores y compositores de Detroit; con Norman Whitfield al timón se reciclaron en comentaristas sociales a partir de 1968.

Fue entonces cuando Dennis Edwards reemplazó al turbulento David Ruffin como vocalista principal. Edwards, nacido en Alabama, había cantado en la iglesia. Entró en 1966 en la factoría Motown con la esperanza de ser lanzado como solista, aunque le asignaron un puesto en The Contours, con los que grabó sin mucha fortuna comercial. Durante la giras, tenía buena onda con los Temptations y Norman Whitfield decidió que su voz áspera daba el punto de autenticidad necesario para reconvertir al grupo.

Debutó con Cloud nine, que comentaba oblicuamente el atractivo de las drogas para los habitantes del gueto; Edwards solía recordar que la grabación consiguió el primer grammy para Motown. Entraban así los Temptations en la llamada “era psicodélica”, con audaces arreglos que reflejaban las rupturas de Sly & the Family Stone.

La apoteosis fue Papa was a rolling Stone (1972), que desarrollaba un asunto incómodo –la ausencia del padre en muchas familias afroamericanas- en doce minutos (versión LP) o siete (versión publicada en single). Con largos pasajes instrumentales, obligaba al quinteto a potenciar sus coreografías, tan marca-de-la-casa como los coloridos uniformes.

Otras cumbres de esa época fueron Run away child, running wild, retrato de un niño que huye de su casa, I can’t get next to you (número uno en 1969), Psychedelic shack o Ball of confusion (that’s what the world’s today), luego retomada por Tina Turner. Gracias a su plasticidad, se pudieron adaptar al gusto del público por el funk y la disco music, trabajando en el estudio con bandas potentes como Rose Royce, los Commodores o la del guitarrista Eddie Hazel. Las armas secretas de los Temptations eran su exquisita combinación de voces, su uso del falsete y su formidable profesionalidad.

Y es que, fuera del escenario, sus relaciones tendían a lo tormentoso. Resultó traumatizante la marcha de David Ruffin y, posteriormente, de Eddie Kendricks, ambos criticados en el tema Superstar (remember where you got where you are), de 1971. Edwards fue despedido en 1977, cuando los Temptations ficharon para la compañía Atlantic; sin embargo, le volvieron a llamar cuando, con el rabo entre las piernas, retornaron a Motown en 1980.

Los Temptations de los 80 solo consiguieron éxitos menores; Edwards se marcharía en dos ocasiones. Probó como solista, colocando en las listas Don’t look any further (1984), dueto con la vocalista Siedah Garrett. Aunque su video sería ridiculizado como “el peor videoclip de la historia”, el tema fue sampleado hasta la saciedad por figuras del rap.

El reconocimiento de los Temptations por el Rock & Roll Hall of Fame y otras instituciones, potenciado por una serie televisiva en NBC, empujó a Edwards hacia el mercado de la nostalgia. Primero se alió con la pareja David Ruffin-Eddie Kendricks, y –después de disputas legales, formó The Temptations Review with Dannis Edwards. De ambos proyectos hay grabaciones en directo.

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