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El Cervantes reanuda su expansión tras la crisis

Dakar, Zúrich y Seúl serán sus próximas sedes tras cinco años sin abrir centros nuevos

Fachada de la sede central del Instituto Cervantes en Madrid.
Fachada de la sede central del Instituto Cervantes en Madrid.

Cracovia fue la última ciudad en la que se inauguró una sede del Instituto Cervantes. Han pasado cinco años de aquello, que ocurrió en 2012. Después de que el entonces príncipe Felipe cortara la cinta en la ciudad polaca, no ha habido más ocasión. La crisis golpeó la institución, igual que muchos ámbitos de la cultura. Pero Juan Manuel Bonet, actual director, da ya por concluida la época de estrecheces y anuncia que reanuda su expansión internacional tras la frenada.

Lo dijo este miércoles ante la reunión anual del patronato en el Palacio de Aranjuez, donde Bonet ha comparecido por primera vez como responsable. Una junta en la que hubo ausencias más que justificadas por la situación política. No acudieron esta vez los reyes ni el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. El protagonismo político recayó sobre Alfonso Dastis, ministro de Asuntos Exteriores, la rama del Gobierno que controla, junto a Educación y Cultura, el Cervantes.

Cuando a Bonet le propusieron el nombramiento para sustituir a Víctor García de la Concha le hicieron dos encargos principales: un plan de choque cultural y una nueva expansión. Aceptó con la condición de que le aseguraran que contaría con más medios, sobre todo, económicos. La crisis provocó que disminuyera drásticamente y por fases la aportación del Estado hasta llegar a un ridículo presupuesto de 85 millones de euros. Si lo comparamos con el resto de instituciones similares en otros países, el saldo asusta. Hoy, el presupuesto de 2017, alcanza los 120 millones. Lejos aún de los 700 que tiene el British Council o los cerca de 300 del Goethe alemán. Aun así, y a la espera de confirmar otro aumento previsto en 2018, “hay razones para el optimismo”, comenta Bonet.

“El Cervantes que más ingresos tiene es el de Nueva York, el que más horas de clase ofrece, Nueva Delhi y los que más diplomas expenden son Roma y Milán”

Si no, no se hubiese atrevido a anunciar ante el patronato la apertura de Dakar (Senegal), Zúrich (Suiza) y Seúl (Corea del Sur). “La primera opción responde a la expansión en el África Subsahariana, donde crece sin cesar la demanda”, afirmó. Seúl responde más a la dinámica de competencia internacional. “Francia y Alemania se están fijando el extremo oriente como área de expansión. Debemos entrar en la zona, así como consolidarnos en Europa con el centro suizo”, afirma el director.

Ese será parte del futuro del Cervantes. Pero el presente ofrece buenas cifras y muy poco centradas en zonas concretas, si nos atenemos a los datos que dio Rafael Rodríguez-Ponga, secretario general de la institución: “El Cervantes que más ingresos tiene es el de Nueva York, el que más horas de clase ofrece, Nueva Delhi y los que más diplomas expenden son Roma y Milán”, aseguró. América, Asia y Europa, con Italia como país donde aumenta mucho la presencia del español. Tres patas globales donde no cede la demanda por el idioma.

El patronato de Aranjuez no ha podido dejar de lado el conflicto catalán. En lo que se refiere al Cervantes, la institución mantiene sus obligaciones de apoyo a todas las lenguas del Estado, aseguró Bonet. “En la enseñanza del catalán allá donde nos lo piden y en el compromiso con sus creadores y el legado de figuras como Dalí, Gaudí o un escritor como Josep Pla, a quienes hemos dedicado actividades recientes”, aseguró Bonet.