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Dolores Heredia | Presidenta de la Federación Iberoamericana de Academias de Cine

“Las academias no tienen poder ejecutivo, pero son centros para pensar. Pensemos en nuestro cine”

La actriz mexicana apuesta por reeducar al público para que aprecie el cine local o en español, al igual que se ha hecho en campos como la gastronomía

La actriz y presidenta de FIACINE Dolores Heredia.
La actriz y presidenta de FIACINE Dolores Heredia. LatinContent/Getty Images

El pasado mes de julio, la Federación Iberoamericana de Academias de Cine (FIACINE) se reunió en su primer encuentro tras su fundación -en marzo durante el Festival de Guadalajara (México)- en Madrid para consolidar su proyecto y mejorar su imagen internacional. "Casi todo salió bien", confiesa riendo la prestigiosa actriz Dolores Heredia (La Paz, Baja California, 1966), la presidenta de la Academia de México y también cabeza de FIACINE. Heredia esperaba ceder tras sus primeros meses de mandato el puesto de la Federación a su homóloga española, Yvonne Blake. La jugada no salió como la intérprete quería; es más, la misma Heredia seguirá al mando de este nuevo esfuerzo del cine latinoamericano por hacerse oír por encima del rugido de la marabunta de los estudios de Hollywood. "En septiembre nos volveremos a ver en el festival de San Sebastián, en un encuentro centrado en la ansiada paridad en el cine", cuenta Heredia en una visita en Madrid.

Heredia asegura que el proceso de creación de la federación ha sido "dulce", "con mucho trabajo previo". Sin embargo, esa labor ha durado tres años. "Fuimos paso a paso. Y cuando en los pasados premios Fénix en diciembre logramos el documento base, que resume muchas voluntades y una necesidad grande, descubrimos de repente cuántas miradas se posaban en nosotros. Por eso cerramos la firma en un festival de cine. No entiendo las pretensiones de ponernos apellidos. Nacemos independientes, sigamos independientes". Heredia lanza así un mensaje al resto de la industria cinematográfica latinoamericana.

En este primer paso, han entrado las academias de nueve países: Venezuela, España, Portugal, Brasil, Colombia, Paraguay, Ecuador, México y Argentina. "No podemos tener un origen, sino muchos. No nos podemos casar con nadie, nuestra riqueza debería estar en nuestra variedad". Ahora bien, ¿qué puede hacer FIACINE? "Lo primero, conocernos. Esfuerzos como los premios Platino o los Fénix han hecho una labor sorprendente de vehicularnos. Tenemos que pensar el cine de cada región, pensar en el otro. Y reconocerlo. Ese es nuestro primer objetivo". La mexicana confiesa que los cineastas se ven poco, "menos aún si comparten lengua pero no país". Y continúa: "Reflexionemos sobre nuestra relación con las audiencias, cómo mejorar en este aspecto. También aprender de las distintas políticas públicas cinematográficas. Y por qué no, generarlas".

Heredia ríe para cuando responde a por qué esta Federación no ha nacido antes: "Es que somos muy desorganizados. ¡Cómo no ocurrió hace años! Si somos países de industrias de peso, si consumimos mucho cine...". A la presidenta le preocupa lo que desde hace años ansía toda el cine español: "No puede ser que tengamos en cada país cada día mejores cuotas de pantalla, y que pasada una frontera política, que no lingüística, no haya eco a nuestros filmes. ¿Por qué? ¿Por qué? En la gastronomía hemos reeducado nuestros paladares y estamos abiertos a todo, de lo más selecto a lo más popular, de aquí y de allí. ¿Qué ocurre para que con el cine no sea igual? Puede que porque algunos nos han quitado algunos sabores para que ni los pidamos ni ya los aceptemos". Es decir, los distribuidores de Hollywood. "Es que de repente", prosigue con el paralelismo culinario, "damos por propio un gusto, un sabor que no es nuestro".

Una vez dicho lo dicho, hay que llegar al hecho. "Debemos auspiciar una plataforma digital, que esté a la altura de HBO o proyectos similares. Debemos aprovechar premios como los Platino o los Fénix para crear más encuentros y promoción ante los espectadores. Las academias no tienen poder ejecutivo, pero son centros para pensar. Pensemos en nuestro cine". Y por eso apoyarán la creación de nuevas academias en los países que aún no tienen. "Todos aprendemos de todos".

Sobre su carrera, Heredia intenta mantenerse en activo. "El primer año como presidenta de la mexicana casi no pude. No me organicé. Ahora acabo de terminar una película bellísima y estoy en mitad de una serie de televisión. Pues ahí vamos".