Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Facebook encarga a Koolhaas su ciudad en Silicon Valley ante la falta de vivienda

El premio Pritzker de arquitectura diseñará 1.500 casas para la firma de Zuckerberg

Facebook
Imagen que recrea la futura ciudad de Facebook en Silicon Valley

Si algo caracteriza la sede central de Facebook en Silicon Valley (California) es lo espacioso de sus instalaciones. Un lugar sin oficinas al uso y con salas de reuniones forradas de cristales donde trabajan 9.000 personas en un transatlántico tripulado por su fundador, el joven multimillonario Mark Zuckerberg. Situado al sur de la bahía de San Francisco, en la ciudad de Menlo Park, el rápido crecimiento de la firma ha chocado con un obstáculo inesperado: la falta de alojamiento asequible para su personal. Con el atrevimiento que le caracteriza, Zuckerberg (White Plains, Nueva York, de 33 años) ha decidido construir su propia villa en miniatura. El encargado de diseñarla es Rem Koolhaas, el arquitecto holandés. Galardonado en 2000 con el Premio Pritzker, su despacho (OMA) en Nueva York, tendrá en sus manos 1.500 casas habitables y un terreno de 125.000 metros cuadrados para tiendas, plazas, cines, supermercados y demás servicios. Debe estar listo entre 2021 y 2023.

La nueva urbe será erigida en la localidad de Menlo Park, situada a 48 kilómetros de San Francisco, en un terreno adquirido en 2015 por Facebook. Se llamará Willow (sauce) Campus y cuenta con una inversión inicial de 16 millones de euros. “Será como un barrio capaz de servir las necesidades de una región cuya falta de inversiones en infraestructuras provoca atascos en las carreteras y retrasos endémicos. Los vecinos que no trabajan en la compañía también formarán parte de la nueva comunidad”, ha dicho John Tenanes, uno de sus vicepresidentes.

Las empresas tecnológicas y financieras asentadas en Silicon Valley han creado más de 600.000 empleos desde 2010, pero la escasez de alojamiento ha disparado los alquileres en Menlo Park. Aunque el proyecto tiene algunos flecos sueltos, los representantes de Zuckerberg han elevado ya sus planes al consistorio. Según los cálculos iniciales, un 15% de las nuevas casas se ofrecerán por debajo de los precios del mercado (que rondan los 3.000 euros mensuales por un piso de dos habitaciones, según el portal inmobiliario Rent Jungle). De todos modos, el hecho de abrir la oferta a todo el vecindario, en particular a familias con ingresos bajos, ha complacido a los munícipes.

A pesar de lo atractivo de la propuesta inmobiliaria, es posible que Facebook no piense solo en una generosa mejora estructural de amplio espectro. La firma planea contratar otros 6.500 empleados en los próximos años, y necesita espacio para ubicarlos. Si la nueva ciudad no bastara, solicitará otro permiso municipal para levantar un complejo de oficinas y un hotel. Steve Schmidt, exalcalde de Menlo Park, es uno de los que duda de las bondades del proyecto encargado al arquitecto Koolhaas. En una nota remitida al propio consistorio, apunta que la ampliación prevista puede tener el efecto contario. Es decir, “aumentar el tráfico rodado y subir todavía más el precio de los alquileres”. Lo que nadie niega es la influencia de las grandes compañías en el desarrollo y crecimiento de las ciudades donde se ubican. Tampoco la lenta respuesta de las mismas autoridades locales estadounidenses, que en su día favorecieron la presencia de firmas poderosas, sin calcular que deberían edificar más casas. La gran pregunta ahora es si las fluctuaciones del mercado inmobiliario así creado ahuyentarán a los residentes originales de Menlo Park.

La ciudad de Facebook surgirá frente su sede central, ideada por el famoso arquitecto de origen canadiense Frank Gehry (premio Pritzker 1989), y los primeros bocetos publicados por el despacho OMA muestran múltiples zonas verdes, plazas, terrazas y abundante chiquillería por las calles. Nacido en 1984, Zuckerberg está casado y tiene un hijo, y uno de los principales problemas de sus colegas era llegar a tiempo al trabajo sin desatender obligaciones como hacer la compra, o llevar a los niños al colegio, por culpa de la congestión viaria en torno a Silicon Valley. Facebook también está pensando en contribuir a la mejora de la autopista U.S. Route 101, que atraviesa los Estados de California, Oregón y Washington. Conocida como El Camino Real, sigue la ruta de las antiguas misiones españolas de la Alta y Baja California, fundadas entre 1683 y 1834.

Menlo Park tiene hoy unos 30.000 habitantes, de los que el 70% cuenta con estudios superiores, según el consistorio, que la presenta como una de las urbes de mayor nivel educativo de Estados Unidos. Debe su nombre a dos inmigrantes irlandeses, que denominaron así en 1851 la zona del antiguo Rancho de las Pulgas. Donado en 1795 por Diego de Borica (gobernador español de Las Californias) al soldado José Darío Argüello, este fundaría Los Ángeles y gobernó luego la Alta y Baja California. Habitadas en su día por los Ohlone, las tribus de la bahía de San Francisco acabaron todos en las misiones fundadas por el franciscano fray Junípero Serra. Hoy quedan unos 2.000 miembros, según su portal de Internet.

Recreación de uno de los espacios de ocio de la futura ciudad de Facebook.
Recreación de uno de los espacios de ocio de la futura ciudad de Facebook.

Dos cerebros separados por medio siglo

Rem Koolhaas, el arquitecto holandés de 72 años nacido en Róterdam y criado en Indonesia, ha diseñado edificios como la sede de la Televisión Central de China. Es un rascacielos monumental de fachada irregular con el centro abierto, que dice, “simboliza el riesgo del mundo exterior; lo contrario de lo que el Gobierno chino promueve”. En una entrevista con este diario, aseguraba en 2016 que ha podido “expresar ideas antiguas de manera refrescante (…) porque trabajo para instituciones públicas, no para grandes empresas”.

Mark Zuckerberg, el treintañero presidente de Facebook, le ofrece un encargo que encaja en su universo. Zuckerberg no es un empresario al uso. Tiene una fortuna valorada en 56.000 millones de euros, y según la revista Forbes, en el quinto hombre más rico del mundo y el décimo más influyente. Ha prometido donar el 99% de sus acciones a la fundación educativa Chan Zuckerberg, dirigida por su esposa, la pediatra Priscilla Chan. Una inversión no ajena al arquitecto, que prefiere destinar lo ganado “a su estudio, los libros y a experimentar”.

Más información