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El cine en la UE logra la mayor asistencia desde 2004

El año pasado se vendieron más de 994 millones de entradas en Europa.

Se acerca el final de la batalla por el Mercado Único Digital, que tiene soliviantada a toda la industria desde hace dos años

Colas en los cines Al-Andalus en Bormujos, Sevilla, ayer.
Colas en los cines Al-Andalus en Bormujos, Sevilla, ayer.
Enviado especial a Berlín

La taquilla de los países miembros de la UE creció en 2016 un 1,6% hasta alcanzar los 994 millones de entradas vendidas, una cifra que no se lograba desde 2004, según un estudio del Observatorio Audiovisual Europeo. El incremento se ha debido al buen año en mercados grandes (en cine un mercado no es lo mismo que un país) como el de Francia (creció un 3,6%), Polonia (16,6%), España (7,5%) o Italia (5,4%),

En general, de los 24 mercados en que la industria cinematográfica divide la UE, aumentó la asistencia en salas en 19 de ellos y solo descendió en cinco: la caída ha sido enorme en Alemania, donde las películas locales no han tenido suficiente tirón, y solo el cine de Hollywood ha amortiguado un descenso del 13% (18,1 millones de entradas menos vendidas con respecto a 2015), y en Reino Unido, que ha bajado un 2.1%.

El estudio se ha hecho público el mismo día en que se ha sabido que la batalla que enzarza desde hace dos años a toda la industria del cine contra la Comisión Europea a cuenta del denostado Mercado Único Digital está llegando a su conclusión. La Comisión, partidaria de levantar barreras proteccionistas que permitan que toda Europa sea un mercado único de cine online y telecomunicaciones, ha dejado en manos del Consejo de Ministros de la UE la decisión. La industria se opone, de una forma tan tajante que ha unido a Hollywood y el cine de arte y ensayo en un frente común: la financiación del cine europeo depende de la venta territorio a territorio, y además acabaría con la diversidad cultural. Según diversos estudios, la venta de películas territorio a territorio supone de 37% al 60% de la financiación de un filme. De un plumazo desaparecerían 8.200 millones de euros (el sector audiovisual europeo crea negocio anualmente por valor de 97.000 millones), se reducirían los contenidos en televisión un 48% y se haría un 37% menos de películas, según un estudio de la consultora Oxera presentado en el pasado festival de Cannes.

Hace dos años, cuando empezó el enfrentamiento, la entonces ministra francesa de Cultura, Fleur Pellerin, aseguraba: “La creatividad es la base del cine. Hagamos ese mercado. Y en dos años, cuando no se haya recaudado dinero por los derechos intelectuales o por el negocio de los distintos canales, ¿qué podrá verse? Nada, porque no habrá películas. La industria se habrá derrumbado. La tecnología no es importante por sí sola, sino como soporte de la cultura”. Eso es distinto de ver una web local allá donde viaje sus suscriptores. Juan Carlos Tous, de Filmin, ha asegurado en varias ocasiones que la Comisión se equivoca: “Defendemos más la portabilidad que la eliminación de fronteras: hay que eliminar las geolocalizaciones, que un español pueda ver mi web desde el país europeo en que se encuentre”. Hoy ya se sabe que en los borradores legislativos aportados por la Comisión al Consejo no se ha tomado en cuenta ni una petición de los productores, directores o ejecutivos.

Así que ese incremento de entradas -aún más espectacular si le suman los países europeos que no forman parte de la UE, con los que la taquilla llega a 1.270 millones de espectadores en 2016- choca con estas malas noticias del Mercado Único Digital. A su vez, hoy The Hollywood Reporter abre en un reportaje otra salida a cine de arte y ensayo europeo: el mercado chino. "La población de China es tan grande, que incluso si tenemos una porción pequeña de seguidores, sería el mercado de arte y ensayo más grande del mundo", asegura el productor Yang Cheng. En noviembre el gobierno chino apoyó el nacimiento de un circuito de cine indie, la Alianza Nacional de cines de arte y ensayo. por ahora solo cuenta con 100 pantallas, pero los productores europeos esperan un rápido crecimiento del circuito y por tanto más salida a sus películas.