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OPINIÓN

De un loco a otro loco

El sentido del humor es una de tus grandes cualidades cervantinas

Eduardo Mendoza, en marzo, en una de la sesiones plenarias del Congreso Internacional de la Lengua Española.
Eduardo Mendoza, en marzo, en una de la sesiones plenarias del Congreso Internacional de la Lengua Española. Efe

Me llaman, querido Eduardo, para darme la buena noticia de tu Premio Cervantes 2016 e invitarme a que te escriba unas líneas. Tarea agradable que me exime felicitarte por teléfono-moderno, whatsapearte a Londres, donde creo que estás ahora, y tener la oportunidad de regresar a los tiempos antiguos de cuando nos escribíamos cartas. Años en los que los amigos letra heridos como éramos nosotros, nos encontrábamos asiduamente en Barcelona para hablar de literatura, de política, de la vida misma y reírnos incluso de las tristes cosas. Y ahora cuando me quejo de que sólo me invitan a tanatorios u obituarios, este convite del periódico para dedicarte unas letras de felicitación me llena de alegría por ti, por nosotros, los de la resistencia bilingüe, por nuestra amistad y porque tener este premio, carajo, es como si te lo diera el máximo representante de la literatura española junto a su homónimo Don Quijote bajando de los cielos librescos para homenajearte. De un loco a otro, sería la broma que nos estaríamos gastando ahora mismo, con todo el respeto por el padrino y maestro de la ironía de nuestras literaturas respectivas. El sentido del humor es una de tus grandes cualidades (cervantinas) ya sea escribiendo como conversando. Los tiempos actuales no son lo suficiente gratos para poder mantener un humor siempre afilado y en movimiento cuando hoy la pluma en ristre nos conduce a dedicarlo a otras batallas.

Es momento de celebraciones. De recordar que en 2015 te concedieron el Premio Kafka, que me cautiva tanto como el Cervantes. Y de traer de nuevo a la memoria a la inefable Carmen Balcells, persona fundamental en cultura catalana e hispana, que tantas felicidades nos dio a sus autores, a ti especialmente, querido Eduardo y que hoy estaría exultante con la noticia. Sin olvidar que el año 2014 le fue concedido a Juan Goytisolo, gran amigo, gran maestro, este tan importante y merecido Premio. A los tres nos une la Barcelona de Cervantes, la lengua española siempre recuperada y una actitud culturalmente comprometida.

A algunos escritores de aquí marcados por una orfandad insólita, de tierra extraña, tu Premio Cervantes nos ha de llenar de satisfacción y de expectativas estimulantes para el futuro común que todos esperamos.