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Cómo suena la música de las piedras

Seis lutieres se reúnen durante una semana en Pelayos de la Presa para reproducir instrumentos medievales del pórtico de la Colegiata de Toro

Luthier
El lutier Jesús Reolid en su taller.

En una de las cuestas del municipio madrileño de Pelayos de la Presa, se encuentra un taller que se distingue por su fuerte olor a madera, por su forma y por su historia. Es en este rincón donde el lutier Jesús Reolid ha decidido abrir su más íntimo espacio para compartirlo con otros artesanos de la música. El motivo de esta reunión, que concluye hoy, es el proyecto De la piedra a la madera, que tiene como objetivo reproducir cinco de los 15 instrumentos medievales representados en el espléndido pórtico románico tardío de la Colegiata de Toro, en la provincia de Zamora.

Tras la última restauración realizada en esta iglesia monasterio en 2012, salieron a la luz vestigios de instrumentos musicales tallados en piedra del siglo XVIII, lo que ha llamado la atención de Reolid y la de sus compañeros de oficio. Sin ninguna financiación exterior, han decidido prestar sus años de experiencia a la aventura de descubrir cómo suena el pasado.

Un organistrum, una viola oval, una viola lobulada, una cítola y un salterio de cisne han sido los instrumentos medievales seleccionados para llevarlos a la madera. En la parte trasera del taller y cercano a una ventana trabaja el lutier Carlos Paniagua, de 65 años. Este artesano amante de la música medieval proviene de Mojácar, Almería. Ha trabajado con la madera desde una edad temprana y ha sido el encargado de replicar el salterio de cisne y otro instrumento que se encuentra en la colegiata sin nombre conocido y sobre el cual no hay mucha información.

“He pedido replicar un salterio porque lo conozco muy bien y porque es muy importante en la iconografía medieval. También intentaré reproducir ese instrumento que no tiene nombre. Es muy raro y es difícil descifrarlo porque en la piedra está roto. Solo sé que es de la familia de las cítaras”, comenta Paniagua.

Otro de los invitados es el lutier Carlos do Viso, de 46 años, que ha venido de Redondela (Galicia), para apoyar en la construcción de la viola oval. Para Do Viso esta experiencia resulta curiosa y muy importante. “El proyecto es bonito e ilusionante: sacar sonido a estos instrumentos que han desaparecido. Me motiva mucho lo curioso que resulta este pórtico”, comenta.

Si bien existen muchos pórticos en España que llaman la atención de estos artesanos, la Colegiata de Toro fue la seleccionada porque reúne una gran cantidad de instrumentos musicales que le dan un “valor añadido”. “Nuestro aporte es entregar conocimiento sobre este tipo de piezas medievales. Consideramos que son únicos en iconografía musical hispánica y nuestra responsabilidad es ponerle sonido a estos vestigios”, afirma Reolid.

Mario Unsain (36) y Olivier Feráud (38) son los más jóvenes del cónclave. Unsain es de Madrid y es lutier desde los 17 años. Durante este tiempo, el artesano ha trabajado solamente con guitarras, hasta que un día decidió construir una zanfona. Para esa ocasión le pidió ayuda a Jesús Reolid y desde entonces no se han separado. En esta oportunidad replican juntos un organistrum. “Trabajar con este equipo es un privilegio. Soy el que menos experiencia tiene pero me siento feliz de sacar instrumentos que no se hayan recreado antes”, explica el joven madrileño mientras aparta las rastas de su rostro.

Feráud es lutier y músico. Vino de Francia para este encuentro y pese a su escaso español se las ha arreglado para comunicarse con los demás artesanos. Trabaja en la misma mesa que Unsain y está a cargo de reproducir una viola lobulada. Conoció el trabajo de Reolid por una amiga que canta música medieval, fue ella quien los puso en contacto. “Me interesa saber cómo trabajan los artesanos en otras partes del mundo”, explica.

El olor de maderas de tilo y abedul inunda el taller. No dejan un detalle al azar. “Reproducir estos instrumentos que solo los hemos visto en una piedra es como soñar”, asegura Reolid desde su refugio musical.

Para la culminación de este encuentro, los lutieres esperan realizar una muestra de los instrumentos medievales en la localidad de Zamora y un concierto con músicos especialistas que le den vida y sonido.

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