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Un western andino acapara la atención del Festival de Cine de Lima

'Pueblo Viejo', dirigida por Hans Matos Cámac, retrata la sed de justicia en un caserío rural

El filme peruano Pueblo Viejo, una historia ubicada en el siglo pasado y rodada en la sierra central del país, retrata los lastres y pesares que arrastra quien mata a otros hombres, y la sed de justicia en un caserío rural. El primer spaghetti western filmado en los Andes se ha estrenado en Perú en el Festival de Cine de Lima a salas llenas y con una audiencia motivada a dialogar con el equipo y el elenco.

La producción de Beyker Bances fue dirigida por Hans Matos Cámac, de 29 años, con un presupuesto de unos 300.000 dólares. El director tardó cuatro años desde el guion inicial hasta que concluyó la post-producción, según comentó en una charla el domingo.

En octubre ganó el Festival de Western de Almería superando a filmes estadounidenses y canadienses como Deuda de honor protagonizado por Tommy Lee-Jones, Hilary Swank y Meryl Streep.

El elenco de Pueblo Viejo incluye a tres actores populares en Perú, uno de ellos consagrado por décadas como villano, Juan Manuel Ochoa, quien encarnó a Pantera en La Ciudad y los Perros dirigida por Francisco Lombardi. Los otros protagonistas son Mayela Lloclla y Cristhian Esquivel, que soportan el mayor peso de la historia en la segunda parte del largometraje.

El papel de Ochoa es una especie de Clint Eastwood que habla español, el hombre de mayor poder económico en Pueblo Viejo -llamado ‘el principal’ en la jerarquía andina antigua- que controla al alcalde y teniente del lugar para su beneficio económico propio, sea apropiándose de animales de vecinos o monopolizando el agua de riego.

Fotograma del filme.
Fotograma del filme.

“¡Vayamos al grano: aquí todos sabemos que esta repartición de agua es una mierda!”, reclama en un momento el personaje de Esquivel, Eduardo Cámac, un misti -un propietario mestizo de menor jerarquía que el principal- quien intenta hacer justicia porque un enviado del poderoso roba su mejor ganado e incendia su establo. Iván Lozano actúa como Antuco, el hermano del misti que se enamora de Ernestina, el papel de Lloclla.

“Quitar la vida de un hombre hace que dejes de ser quien eres, te quita hambre, te roba sueño”, dice uno de los personajes en el trecho final de la serie cuando varios del pueblo han muerto y otros seguirán el mismo destino.

El director reconoció que en su trabajo hay guiños a otros western, como The man who shot Liberty Valance, de 1962, con John Ford, y tres filmes de Sergio Leone; y explicó a EL PAÍS que la obra Agua, un conjunto de relatos del escritor y antropólogo José María Arguedas fue una ayuda para trabajar el guión basado en historias contadas por su abuelo. “El libro incluso menciona disparos y modelos de armas de 1934 y por eso me dio la confianza de usar armas en la película y confianza en lo que estaba escribiendo”, añadió.

Durante el coloquio, los mayores aplausos fueron para el actor Ochoa y para el compositor musical Eduardo Ferré Paz, quien creó una inusual mezcla de ritmos andinos con las melodías características del western clásico.

La iniciativa de Matos ganó en 2012 uno de los tres premios (fondos) del Concurso de Proyectos de Obras de Largometrajes de Ficción exclusivo para las regiones del país, organizado por el Ministerio de Cultura, y ha competido en el 20º Festival de Cine de Lima en la sección Hecho en Perú.

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