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La exploración de lo intangible

La brasileña Adriana Zehbrauskas fotografía las distintas búsquedas del ser humano

Imagen tomada en Juazeiro do Norte (Brasil) como parte de la serie 'Fe'. Ampliar foto
Imagen tomada en Juazeiro do Norte (Brasil) como parte de la serie 'Fe'.

Todas las religiones son una, titulaba William Blake uno de sus libros ilustrados. A igual conclusión ha llegado la fotógrafa Adriana Zehbrauskas (São Paulo, 1968) después de haber recorrido Brasil y México para retratar la relación entre lo terrenal y lo espiritual. "Lo único distinto es la deidad, la fe es la misma: no hay diferencia entre ninguna religión", deduce de su serie de fotografías Fe, que comenzó a finales de los noventa y que ha expuesto en México, Chile, Perú y Brasil (donde ahora se está editando en forma de libro). Esa relación "del ser humano con lo sagrado", explica al otro lado del teléfono, es una de las preocupaciones de una fotógrafa interesada en la "búsqueda del ser humano: la búsqueda que hacen los emigrantes, la búsqueda de la paz, de la seguridad, de la tranquilidad; esa lucha que la gente tiene que hacer en varios niveles, físicos y espirituales".

Una de las instantáneas que reflejan esa espiritualidad muestra a dos mujeres frotándole los pies a una estatua de Cristo ante la curiosa mirada (quizá más por la fotógrafa que por el ritual) de un niño. "Es en una iglesia de Juazeiro do Norte, en el Nordeste de Brasil", cuenta, "una ciudad de gran peregrinación a causa del padre Cícero, un cura católico que nació a mediados del siglo XIX. No está canonizado por la Iglesia de Roma, pero es visto como el santo patrón de toda la región Nordeste de Brasil. Dos veces al año hay peregrinaciones muy grandes, toda la gente va para allá porque cree que hace milagros", explica Zehbrauskas sobre un país en el que la religión "está tan presente en la vida de la gente como el fútbol".

En su serie de fotografías 'Fe', Zehbrauskas pretende “entender la fe como una cosa universal”

Lo que más llamó la atención de la fotógrafa fue "la sumisión" que para ella supone frotarle los pies a una figura. "En Brasil hay mucha tradición", aclara, "de tocar los pies de las estatuas que se consideran sagradas; la gente cree que así les pasan las bendiciones". Con todo, califica la fe brasileña como "más abierta" que la de México, donde la "religión católica es la dominante absoluta" y cuyos habitantes, en ese aspecto, "andan medio parados en el tiempo".

Zehbrauskas reside en México, donde prepara una serie fotográfica sobre la familia de uno de los 43 estudiantes asesinados de Guerrero (que presentará en septiembre, cuando se cumple un año de los acontecimientos). No da por concluida, sin embargo, su colección Fe. "Hice un trabajo más reciente sobre Tepito, un barrio de la Ciudad de México, y me llamó mucho la atención el aspecto religioso de ese lugar, que es donde está la santa Muerte, que se representa como un cadáver y atrae a todo tipo de personas aunque tampoco está aceptada por la Iglesia Católica. Es muy interesante como fenómeno y algo muy grande en la Ciudad de México", explica. Así, sigue añadiendo imágenes al álbum.

A pesar de la preponderancia del Cristianismo, su serie refleja también otras manifestaciones religiosas, como el Judaísmo, el Budismo y el Candomblé (un culto muy popular en Brasil). "Y justamente la idea era intentar entender qué hay detrás de eso, qué es lo que mueve a la gente, entender la fe como una cosa universal".

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