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La batalla interior

Suite francesa Ampliar foto
Michelle Williams y Mathias Schoenaerts, en 'Suite francesa'.

“Si quieres saber de verdad cómo es la gente, cómo es cada persona, monta una guerra”. Se podría pensar que la frase, tremebunda, implacable, inmersa en los primeros minutos de película, hace referencia únicamente al lado oscuro del ser humano. Y, sin embargo, si se es optimista, también puede definir esa actitud moral, esa valentía, esa solidaridad que nunca pensamos que determinados personajes podrían tener en tiempos de muerte y crueldad. Y hasta esa doble vertiente llega Suite francesa, producción británica dirigida por Saul Dibb, ambientada en la ocupación nazi de Francia durante la II Guerra Mundial, y basada en la novela de la judía de origen ucraniano Irène Némirovsky: una obra cuyo manuscrito (inacabado) no fue encontrado y publicado hasta 2004 aunque fuera escrita en aquella época.

SUITE FRANCESA

Dirección: Saul Dibb.

Intérpretes: Michelle Williams, Mathias Schoenaerts, Kristin Scott Thomas, Tom Schilling.

Género: drama. Reino Unido, 2014.

Duración: 107 minutos.

Historia de amor imposible entre un teniente alemán y una mujer francesa en medio de las terribles condiciones morales a los que el ser humano se ve abocado, Suite francesa es la típica producción de los hermanos Weinstein, de perfecta ambientación y desarrollo clásico, con batallas interiores inmersas en grandes acontecimientos de la humanidad. Esas pequeñas grandes historias de la Historia a las que están tan acostumbrados, y que articulan con tanta exactitud como frialdad; esas producciones de aspecto impoluto, excelentes intérpretes y enorme interés dramático, donde una cierta superficialidad en el desarrollo provoca que los aspectos sentimentales y melodramáticos acaben ganando la partida a los más ambiguos, trascendentes y, por qué no, interesantes.