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TRIBUNA

El profeta de un tiempo mejor

Sin Ernesto Cardenal y sin Carlos Mejía Godoy la Revolución Sandinista no habría tomado el poder

Creo que Ernesto Cardenal ha sido una figura clave en la vida política de Nicaragua y su poesía, sus posiciones políticas, sus declaraciones, sus obras en prosa, como el caso del libro En Cuba, fueron tan poderosas y movilizadoras como las más sonadas y aventuradas acciones guerrilleras.

Él por sí solo desató una ola de conciencia revolucionaria en el Continente, al reinterpretar las Crónicas de la Conquista y recuperar el espíritu perdido de los pueblos indígenas de América. En Nicaragua, su Hora Cero hizo más que cualquier manifiesto del FSLN en aquellos tiempos por darle a Sandino la dimensión mítica que lo convirtió en el héroe nacional e inspiración de la Revolución. En sus obras, como en pocas, se encarna aquello de que las palabras son armas más poderosas que un ejército. Pienso que sin Ernesto Cardenal y sin Carlos Mejía Godoy la Revolución Sandinista no habría tomado el poder.

Por otro lado, Ernesto Cardenal en Solentiname creó quizás la única verdadera utopía funcional que ha logrado existir en América Latina. Su poesía, así mismo, su discurso, sacó a Dios de las Iglesias y lo colocó al lado de los oprimidos. Él es, a mi juicio, junto con Pablo Freire y Fray Beto, una de las grandes figuras de la Teología de la Liberación en América Latina.

Mientras el Gobierno de Nicaragua quiere empequeñecerlo, su figura y su poesía siguen siendo una inspiración en el mundo entero

La clave de esa capacidad extraordinaria de interpretar la conciencia de toda una época de cambios en Nicaragua y América Latina, está en la enorme calidad de su poesía. Su legado, su influencia no sería lo que es y lo que fue si hubiese sido un mal poeta. Es la hermosura, además de la profundidad y el acierto de sus palabras, lo que logró encontrar eco en tantos. Fue el profeta de un tiempo mejor; un tiempo que si bien llegó y pasó, dejó una huella indeleble en la historia de nuestros pueblos y particularmente en la historia de Nicaragua.

En los últimos años, la visión y la poesía de Ernesto han trascendido hacia una interpretación de la existencia humana dentro del cosmos, creando un compendio único y originalísimo de poesía y ciencia. Su arte como escultor es también de una enorme calidad y belleza.

En la Nicaragua de Ortega, Ernesto Cardenal se ha convertido en un personaje non-grato, perseguido y proscrito como muchos otros sandinistas que se han negado a aceptar la versión falsificada de un pasado ético y revolucionario. Mientras el Gobierno de Nicaragua quiere empequeñecerlo, su figura y su poesía siguen siendo una inspiración no sólo en su país, sino en el mundo entero.