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En la nueva meca del arte

El Guggenheim Abu Dhabi presenta un avance de su colección antes de siquiera echar los cimientos del museo

La instalación 'Infinity mirrored room' (Espacio de la infinidad reflejada) de la artista Yayoi Kusama. Ampliar foto
La instalación 'Infinity mirrored room' (Espacio de la infinidad reflejada) de la artista Yayoi Kusama. AFP

Es una experiencia onírica. Al cruzar la puerta, el visitante se sumerge en un bosque de lucecitas de colores que se multiplican hasta el infinito por el efecto de las paredes de espejo y el agua del suelo. Según cambian los tonos, también cambia el estado de ánimo. Estamos dentro de la Infinity Mirrored Room de Yayoi Kusama, pieza de la colección del Guggenheim Abu Dhabi, un avance de la cual se exhibe por primera vez a la espera de la anunciada inauguración del museo en 2017.

“El Guggenheim Abu Dhabi aún no es un lugar físico, pero ya está proporcionado una plataforma activa para explorar la historia del arte.Esta muestra familiariza a los visitantes con el tipo de exposiciones que va a ofrecer el museo, con la intención de alentar una perspectiva transcultural”, declaró Rita Aoun-Abdo, responsable de cultura del Organismo de Turismo y Cultura de Abu Dhabi, durante la presentación la semana pasada.

La exposición Ver a través de la luz: Retazos de la colección Guggenheim Abu Dhabi incluye 16 obras adquiridas para esta galería y otras dos en préstamo de la sede de Nueva York, sendas esculturas de Dan Flavin y Larry Bell. Una última, Pulse Corniche, se ejecutará en enero, cuando el artista mejicano-canadiense Rafael Lozano-Hemmer convierta el cielo de Abu Dhabi en un lienzo con un ejercicio de arte público. Su proyecto contempla iluminarlo con potentes luces cuyo brillo determinarán los latidos del corazón de quienes visiten el paseo marítimo de la capital de Emiratos.

18 obras exploran el principio estético del arte a través de la luminosidad

Para esta preinauguración, los responsables han elegido el tema de la luz como principio estético en el arte por su versatilidad y diversidad de enfoques. Las obras, desde 1960 hasta la actualidad, se agrupan en cinco secciones: Percibida, reflejada, trascendente, activada y celestial.

“La luz es un importante componente primario en la vida y se asocia con una variedad de ideas significativamente rudimentarias. La riqueza y versatilidad del tema también tiene especial relevancia a través de culturas y épocas, y lo presentaremos como un principio estético básico en el arte y la historia”, señala a EL PAÍS Maisa al Qassimi, directora de programas del Guggenheim Abu Dhabi y que ha organizado la muestra junto a Susan Davidson, responsable de colecciones y exposiciones del museo Solomon R. Guggenheim de Nueva York, y Sasha Kalter-Wasserman, asistente del proyecto Guggenheim Abu Dhabi.

Entre las 18 piezas expuestas, destacan las de los estadounidenses Robert Irwin y Doug Wheeler, dos pintores interesados en experimentar con la luz y miembros fundadores del movimiento Luz y Espacio en California en los años sesenta. De hecho, es un disco acrílico de Irwin, atravesado por una franja más clara y sobre el que se proyecta la luz de cuatro focos, el que abre la exposición y el apartado dedicado a la Luz Percibida. Visto de frente, y a cierta distancia, parece plano debido a los brillos que impiden ver sus bordes; sólo de cerca es posible apreciar su curvatura.

“Elegimos esta obra para empezar porque de forma inmediata marca la pauta, que la luz juega con tus percepciones”, explicó Davidson en la presentación.

El hilo conductor de la luz también ha permitido a los comisarios vincular las obras de autores del entorno cultural arabo-musulmán al marco global, en línea con el mandato del museo de mostrar “especial atención al arte contemporáneo de Oriente Próximo”. Esta voluntad se hace evidente en el apartado dedicado a Luz Trascendente, donde se presentan cuadros de tres artistas iraníes y una palestina, todos ellos inspirados en elementos decorativos islámicos, como los espejos de Monir Farmanfarmaian o los recortes de libros de oraciones de Y.Z. Kami.

“Aunque la colección abordará diferentes culturas, géneros y soportes, también vamos a prestar mucha atención a Oriente Próximo”, admite Al Qassimi. No obstante, esta responsable minimiza que las sensibilidades locales hacia asuntos como el nudismo o la crítica de la religión vayan a limitar la selección de los fondos del museo. “Es una institución internacional que va a operar dentro de los estándares globales y a mostrar obras de arte basadas en sus valores estéticos y su relación con la narrativa del museo. Se trata de lo que es adecuado para esa narrativa, no de excluir o incluir”, precisa la directora de programas.

El Guggenheim Abu Dhabi formará parte del Distrito Cultural que Abu Dhabi, uno de los siete de la federación de Emiratos Árabes Unidos, está levantando en la isla de Saadiyat donde se exhibe ahora la exposición en el Centro Manarat y donde se incluye también una franquicia del Louvre. Con diseño de Frank Gehry, el que se anuncia como el mayor Guggenheim del mundo se extenderá por 42.000 metros cuadrados (el de Bilbao tiene 24.000 y el de Nueva York no llega a 5.000). Aún no se han colocado los cimientos y se prevé inaugurar en tres años.